“Existe mucha burocracia en las ONG. No queremos atarnos a nada”

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No querían ataduras de ningún tipo y por eso decidieron crear su propia asociación y en ella dar rienda suelta a sus inquietudes. Nadie pondría cortapisas a los proyectos, lo único obligatorio en AVAN (Asociación de voluntarios de ayuda a los necesitados), que preside Joaquín Barrientos, es tener ilusión y ganas de llevarlo a cabo.

¿Porqué se fundó AVAN?
AVAN la fundamos en el año 1994 un grupo de personas formadas en primeros auxilios y servicios sociales. Éramos testigos de la falta de medios existentes para atender la demanda sanitaria de la zona, sobre todo de las personas más desfavorecidas, a los que muchos colectivos les daban la espalda. Además también nos preocupaba el alto precio de los servicios de transportes programados que muchas personas no se podían permitir abonar. Nuestra finalidad principal era atender a las personas con menos recursos de la ciudad y de la comarca, sin atender a criterios de raza, sexo, religión, filosofía o política. Además cuando comenzamos cada uno de nosotros tenía su propio proyecto y decidimos ponerlos en práctica. No queríamos cerrarnos a nada. Cualquiera que expusiese una idea iba a contar con el apoyo del resto para llevarla a cabo. Al final tenemos tres departamentos: el de ambulancias, el de servicios sociales y el de juventud. Este último es el que menos vitalidad tiene en este momento, debido a las circunstancias de la crisis económica.
¿Cómo iniciaron la actividad?
Empezamos funcionando con una ambulancia asistencial que hacía servicios por toda la comunidad tanto de urgencias extrahospitalarias, como de prevención en eventos con afluencia de personas. Con ella también participábamos en proyectos sociales de formación en primeros auxilios, atendíamos a personas en riesgo de exclusión social y hacíamos transportes programados de personas que no podían costearse un servicio privado.

¿Qué servicios sociales presta AVAN?
Principalmente nos dedicamos al reparto de alimentos. Participamos en las operaciones Kilo, recogemos alimentos en las empresas alimenticias y después nosotros los repartimos. También recogemos ropa que nos los particulares y la repartimos entre las personas que la precisan. Recogemos medicamentos para enviar al extranjero. De hecho, acabamos de colaborar con el Ayuntamiento de Oleiros en la campaña de recogida de medicina para Gaza. No obstante, esta fue una colaboración puntual. Lo que sí hacemos todo el año es recoger y repartir alimentos y ropa. Al carecer de espacio no podemos almacenar material, pero si alguien precisa un electrodoméstico lo hacemos saber y si la conseguimos se la llevamos a casa.

Comentaba usted, que decidieron crear AVAN porque no querían cerrarse a nada. Pero ¿era porque no encajaban en las asociaciones existentes o ellas no ofrecían lo que la gente precisaba?
Esto último más bien. Eran otros tiempos y pudimos comprobar que lo que más se necesitaba eran ambulancias. Estábamos y estamos abiertos a todo pero en aquellos momentos había un déficit de este tipo de servicios. También hay que decir que en las ONG planteabas un proyecto y casi siempre se negaban diciéndote que había que hacer proyectos y solicitudes. Era todo muy burocrático. Veíamos mucha atadura dentro de las ONG. Es su forma de actuar y lo respeto. Pero nosotros buscábamos “yo quiero hacer esto”, “pues hazlo”. Y en aquel entonces se necesitaban ambulancias, pero no para hacer emergencias médicas. Para eso está el 061, que es su trabajo. Nosotros estamos para situaciones denominadas de riesgo previsible. Son situaciones en las que por sus características se prevé una afluencia importante de personas como conciertos al aire libre o eventos deportivos, como un partido de rugby. No obstante, no actuamos para empresas privadas, por ejemplo. No buscamos un lucro. Por ejemplo, colaboramos con algunos clubes de rugby. La ley les obliga a tener una ambulancia por si hubiese una lesión en un partido, pero es evidente que la mayor parte de ellos no pueden pagar una. Tan solo cobramos los costes del servicio, como gasolina y mantenimiento pero nuestro trabajo es totalmente gratuito..

Entonces, ¿no cobran nada por sus servicios?
Insisto solo cobramos lo que a nosotros nos supone gasto económico y siempre teniendo en cuenta la situación en que se encuentra la persona a la que trasladamos. Si no tiene dinero, no nos debe nada. Incluso hicimos un viaje a Granada para trasladar a una persona que iba a ser operada y no le cobramos porque no podía pagar.

¿Cómo se financia AVAN?
Pues con lo que conseguimos con los traslados en ambulancia. No tenemos cuotas y tampoco recibimos subvenciones.

¿Ni siquiera ayudas públicas?
La única que hemos recibido hasta ahora es la ambulancia que nos la donó la Diputación de A Coruña.

¿Pero nunca les han dado nada?
No, nunca. Pero, quizás por culpa nuestra. Cada uno de nosotros tiene su trabajo y solo podemos dedicarle los fines de semana, por lo que muchas veces cuando te das cuenta el plazo ha pasado. Este año lo hemos hecho un poco mejor ya que hemos contratado una gestoría para que gestione las subvenciones. Pero es igual siempre hay algún tipo de excusa para no concedértela.

¿Cual es el perfil de las personas que integran la entidad?
El personal es voluntario, con un enorme espíritu de ayuda y desarrolla su trabajo con profesionalidad y calidad. Entre nuestro equipo contamos con médicos, enfermeros, técnicos en transporte sanitario y emergencias sanitarias, técnicos en enfermería, técnicos en atención sociosanitaria, técnicos en informática, diplomados y administrativos.

“Existe mucha burocracia en las ONG. No queremos atarnos a nada”