“Todos somos un poco Sheldon Cooper”, dicen los de The Big Van Theory

El grupo se formó a partir de su participación en el certamen Famelab
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Se conocieron en la primera edición del concurso Famelab, que convocaba a científicos de toda la península con habilidad para sacar sonrisas, y desde entonces ya no se perdieron la pista. Para juntarse en equipos de cinco o seis y repartir monólogos por todo el país en una “furgoneta” ficticia, que no deja de ser un escenario al uso y que les permite poner la ciencia al servicio de la risa floja.
Helena González es un miembro del grupo monologuista que aparca hoy a las 20.00 horas en el Muncyt. Los investigadores toman el nombre de la serie norteamericana y le dan una vuelta de tuerca. Lejos de ser una comunidad de frikis que ama los círculos cerrados, la catalana señala que no tienen nada que ver con los protagonistas, aunque en el fondo “todos somos un poco Sheldon Cooper”, reconoce.
Al contrario que él, Helena afirma que los doce son “supersociales”. Implicados en su campo, eso sí. De ahí que cada uno ponga sobre el tapete su especialidad para extirpar de sus teorías lo más curioso y contárselo al público envuelto de guiños. La licenciada en Biología explica que si ella explica los intríngulis de la epigenética, que da un paso más sobre la identidad de cada uno, sus compañeros despejan con gracia “equis” que tienen que ver con la invisibilidad o la ingeniería aeronáutica.
Es así como los coruñeses se irán hoy del auditorio del museo con la explicación a porqué vuelan los aviones en el bolsillo. Conocerán la razón que hace que las células tumorales crezcan más que el resto y podrán presumir de saber qué son los rayos cósmicos. The Big Van Theory promocionará de paso la segunda edición del certamen que los unió como una forma de hacer que la ciencia masque chicle y camine por el asfalto: “Queremos desmontar la imagen del científico como un friki antisocial”.
Helena asegura que el público sale sorprendido del espectáculo. No se lo espera y lo que es mejor, abandona la butaca con unos cuantos conceptos en la cabeza. La clave está en traducir fórmulas incompresibles a un lenguaje entendible por todos. Y compartir así los secretos de laboratorio con todos los humanos.
Daniel García, Oriol Marimón, Eduardo Sáenz, Irene Puerto, Alberto Vivó y Helena González son una pandilla de amigos “cerebritos” con un as guardado en la manga. Dispuestos a ofrecer una sesión rebozada de conocimiento, que dará pie a las preguntas. En ese momento, el espíritu de Sheldon saldrá a la pista y los especialistas le darán rienda suelta a todo lo que han asimilado durante años. En la lección más divertida de sus vidas, que además será gratuita.

“Todos somos un poco Sheldon Cooper”, dicen los de The Big Van Theory