El año 2016 dio un respiro al sector de la construcción con un repunte de las licencias

Las grúas comienzan a verse con más frecuencia por el municipio d.a.
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Un ligero repunte de las licencias urbanísticas ofrece un respiro a uno de los sectores más maltratados por la crisis, el de la construcción. Y también a las arcas municipales.
Y es que durante 2016 el Concello de Vilagarcía concedió un total de 726 licencias urbanísticas que reportaron 145.085 euros en concepto de tasas.
“Mailos datos, aínda é cedo para falar de recuperación do sector e máis aínda para volver ao nivel de actividade que existía hai case unha década”, señalan desde el Concello. Y los datos del Instituto Galego de Estatística refuerzan esta visión. Así, durante los últimos quince años se produjo un brusco descenso de las licencias de construcción en el municipio, pasando de 170 en el año 2000 a 6 en el 2015.
Fue a partir del 2009 cuando la construcción fue en caída libre en el municipio, lo que se vio sobre todo en el ámbito de la rehabilitación. Así, en el año 2000 se rehabilitaron un total de 38 inmuebles, mientras que en 2015 solo se restauró uno.
Ravella destaca que durante el año pasado la tendencia al alza se produjo tanto en obras menores como mayores, aunque fueron estas últimas, las que necesitan proyecto, las que mostraron una mejor evolución, con una subida del 32 por ciento, pasando de 87 licencias aprobadas en 2015 a 111 del año que acaba de finalizar.
En este apartado se incluyen tanto la construcción de edificios, como de viviendas unifamiliares, muros o piscinas o incluso rehabilitaciones, parcelaciones o acondicionamiento de locales.
En cuanto a los ingresos, no hubo demasiada diferencia entre 2016, cuando las arcas municipales recibieron 145.085 euros, y 2015, cuando los ingresos por este concepto permitieron recaudar a Ravella un total de 144.462 euros. Apenas 623 euros de diferencia que se debe a diferentes factores, según explican desde el Concello. En primer lugar a que las obras que se llevaron a cabo fueron de menor envergadura, como las parcelaciones, que ni siquiera necesita inversión y por el que se paga tan solo una tasa fija. En cualquier caso, el número de licencias fue un 20 % mayor que el año anterior.

El año 2016 dio un respiro al sector de la construcción con un repunte de las licencias