Renzi retrasa su dimisión hasta que el Parlamento apruebe los presupuestos

Matteo Renzi habla para la prensa tras conocerse los resultados del referéndum constitucional de Italia REUTERS/Alessandro Bianchi
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El primer ministro italiano, Matteo Renzi, no hará efectiva su dimisión hasta que los presupuestos generales hayan sido aprobados en el Parlamento por petición expresa del presidente de Italia, Sergio Mattarella, según anunció ayer el Palacio de Quirinale.
Mattarella recibió a Renzi para que este le comunicara su intención de renunciar al cargo, tal y como prometió en el caso de que el “no” se impusiera en el referéndum celebrado el domingo sobre la reforma constitucional.
Renzi llegó en coche al Quirinale, sede de la jefatura del Estado de Italia, acompañado por su portavoz, Filippo Sensi.
Según señaló la oficina de prensa de la Presidencia de la República, Renzi aceptó congelar su dimisión como primer ministro hasta el próximo viernes, cuando está previsto que el Parlamento apruebe los presupuestos generales para 2017, que en Italia se denominan Ley de Estabilidad. “El presidente de la República, considerada la necesidad de completar el proceso parlamentario de aprobación de la ley de presupuestos, para que no sea puesta en riesgo por un Gobierno provisional, ha pedido al presidente del Consejo retrasar su dimisión”, señaló.
Tras un Consejo de Ministros exprés, que tan solo duró 20 minutos, ahora le toca al jefe de Estado Mattarella dibujar el escenario político en Italia para solventar la crisis creada con la dimisión del primer ministro. Por su parte, Renzi agradeció a los miembros de su Gobierno su “espíritu de equipo”.
Ahora todas las miradas están puestas en el Presidente de la República, quien tiene la llave de la gobernabilidad. Mattarella podría nombrar un Gobierno técnico, de transición, que gobernaría hasta las elecciones parlamentarias, previstas en principio para 2018. Algunos medios de comunicación italianos apuntaron a la posibilidad de que el jefe de Estado confíe el encargo del Gobierno transitorio hasta la convocatoria de elecciones al ministro de Economía, Pier Carlo Padoan, que canceló su viaje a Bruselas, donde debía participar en la reunión del Eurogrupo.
Una segunda opción es que Mattarella convoque nuevas elecciones anticipadas, como pide gran parte de la oposición.
Desde Milán, el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, reclamó nuevamente que Italia vaya a las urnas cuando antes. En este sentido, se posicionó en contra de un Gobierno “impuesto desde lo alto” que pongan sobre la mesa un Ejecutivo técnico nombrado por la Unión Europea, una solución política ya vista en Italia, o un Gobierno encabezado por algún miembro relevante del Partido Democrático. “Vayamos al voto, con cualquier ley electoral”, señaló.
Precisamente una de las claves que deberán ser resueltas antes de convocar elecciones en Italia es la ley electoral, porque en estos momentos, la nueva (Italicum) se refiere solo a la Cámara de Diputados, pero no al Senado. Por lo tanto, la condición para que se geste un nuevo Gobierno es que se valide una ley electoral aprobada ya por el Tribunal Constitucional que pudiera regular la celebración de nuevas elecciones. También reclamó elecciones anticipadas el líder del Movimiento 5 Estrellas, el cómico Beppe Grillo, uno de los principales defensores del “no” en el referéndum constitucional.
Mientras tanto, la situación en el Partido Democrático es más bien complicada y hay varios interrogantes. No se sabe si la dimisión de Renzi como primer ministro será extendida también a su función como secretario del partido o si tendrá un papel relevante en la designación del hombre que deberá tratar de formar Gobierno.

Renzi retrasa su dimisión hasta que el Parlamento apruebe los presupuestos