La rubia de A Grela se acunó en Oza

El Fórum recoge en fotografías y documentos los avances del primer centro científico coruñés pedro puig
|

Por el mismo terreno que circulan hoy más de 130.000 coches al día, Lavedra, lo hacían un siglo atrás las primeras rubias gallegas, que salieron de un intento por pulir la raza gracias, entre otras cosas, al conocimiento del veterinario Juan Rof Codina. Donde en la actualidad está una fuente, la de las Pajaritas, se extendía una probeta gigante, equivalente a 15 campos de fútbol, la Granxa Agrícola de Monelos (1880-1964), desde la que se proyectaron nuevas técnicas agrícolas y se empezó a hablar de respeto medioambiental cuando el concepto sonaba a chino.
El Fórum Metropolitano presentó ayer este movimiento pionero en la ciudad en forma de fotografías y documentos que certifican que ellos fueron antes que la Universidad. Sacaron de sus investigaciones un híbrido de maíz que bautizaron como “Coruña” y en la Estación Fitopatología Agrícola, hospitalizaron a los vegetales enfermos para estudiar sus causas y plasmarlo todo en un boletín mensual.
Perteneciente al antiguo ayuntamiento de Oza, Paulo Sexto, presidente de la asociación de vecinos de Oza-A Gaiteira-Os Castros, señala que en la iniciativa por enseñar a los coruñeses un capítulo olvidado trabajó también la agrupación Alexandre Bóveda: “Parece que todo se inventó a nivel español y europeo”. El responsable los califica de emprendedores cuando la ciencia estaba muy lejos de instalarse entre museos y facultades.
Por eso que a una Coruña comercial, administrativa y portuaria se le sumó a finales del siglo XIX el apellido de agropecuaria, que removió en los genes vacunos para desatender las preferencias lecheras y fijar en una vaca cárnica, como la que peina melenas doradas, el símbolo. De un país que poco sabe que para conseguir mejores atributos, la cruzaron con la suiza simmenthal.
Cuentan desde la muestra que también ensayaron con ganado ovino y porcino en los 20 y que el objetivo educativo estuvo siempre presente con los “obreros-alumnos”, que cultivaron y manejaron maquinas. A los labriegos, les dieron charlas y por aquí fue por donde entró el lúpulo que se plantaría en Betanzos y del que saldría otra rubia gallega, la cerveza de los Rivera que, en la actualidad, se acuna en el polígono de A Grela.

La rubia de A Grela se acunó en Oza