Un grupo organizado se dedica a pagar con billetes falsos de 50

50 euros falsos
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Durante el pasado fin de semana, varios locales del centro de la ciudad recibieron la visita de jóvenes que trataron de pasar billetes falsos de 50 y 20 euros. Los establecimientos afectados se encuentran en plena zona de ocio, como la calle de la Estrella y las aledañas Santa Catalina y Mantelería. Fueron siempre jóvenes los que entraron estos bares y cafeterías y que pidieron una consumición que quisieron abonar con papel moneda falso. Por lo menos en un caso, lo intentaron varias veces en un mismo local: el Anduriña, uno de los clásicos de la calle de la Estrella.

“Fue el jueves cuando vino por primera vez el chaval pidiendo cambio para la máquina del tabaco –recuerda Ramón Lucero–. Yo en ese momento estaba ocupado y le dije a él (señala a un joven camarero) que comprobara el billete”. Sin embargo, a su compañero de trabajo se le olvidó hacerlo y le dio la vuelta. Lucero lo comprobó, rascando la superficie en una zona concreta, que no tenía relieve. Así supo que era falso. “Además, la marca de agua es una pegatina”, añadió Lucero.

Las víctimas describen a hombres jóvenes, con buen aspecto y que piden cambio o consumen

Tras la marcha del primer joven, que describe como de entre 20 y 23 años, bien vestido y peinado, todo volvió a la normalidad. Pero la escena se repitió el sábado a las cinco de la tarde. “Entonces me vino otro chico diciéndome lo mismo, que quería cambio. Yo le dije que iba a cerrar y que no podía dárselo”, comenta. Pero, ya por la noche, volvió a aparecer y a Lucero le pareció curioso que en las horas transcurridas no hubiera conseguido cambio, así que examinó el billete y sus sospechas se confirmaron: era falso. “Le pregunte si era colega del otro que nos había venido el jueves pero lo negó, claro, dijo que era bueno y se marchó”.

Ahora Lucero conserva el billete falso como recuerdo. “Ya me pasaron una vez otro, de 20 euros, hace tres años. Entonces lo colgué en la pared, como recuerdo, hasta que se me lo llevó un policía”. No está claro que hará con éste.

 

Mantelería

Sí se sabe, en cambio, que los falsificadores de billetes acudieron a la calle de la Mantelería, que hace esquina, donde intentaron realizar el mismo timo a los camareros del “Abuela Josefa” el mismo sábado. También pasó algo muy parecido en la cafetería El Reloj, en la calle de Santa Catalina, donde un joven de unos 30 años, alto, menudo y con pelo terminado en punta, según lo describió una camarera, también trató de pasar un billete falso, esta vez sin mucha suerte.

Montse Alhambra explica que fue su compañera la que tuvo que atender al sujeto en cuestión. “Pidió varias consumiciones y estuvo jugando a la máquina tragaperras”, explica. Fue al abonar su última consumición, una lata de Coca-Cola, cuando surgieron los problemas, porque se trataba, otra vez, de un billete falso de 50 euros. La compañera de Alhambra se lo echó en cara, pero el joven insistió en que era auténtico y que lo acababa de sacar del cajero. Pidió que se lo devolviera para ir a cambiarlo y volver con el dinero. La camarera así lo hizo. “Pero claro, no volvió”, explicó Alhambra.

La noticia de que un grupo de jóvenes está colando billetes falsos por la zona ha corrido como la pólvora por los establecimientos, cuyos dependientes comprueban ahora con más cuidado el papel moneda que se les entrega. En caso de descubrir un billete falso, la Policía recomienda que se entregue al Banco de España, aunque hay muchas víctimas que no lo hacen porque no se reembolsa su valor. n

 

Un grupo organizado se dedica a pagar con billetes falsos de 50