Reportaje | Asumiendo los mismos riesgos de mortalidad que en los 60

19 enero 2012 página 36 / 19 mayo 2012 página 41 / 22 noviembre 2016 págian 38 / 08 mayo 2017 página 21 NYIREGYHAZA (HUNGRÍA), 31/10/211.- Una madre acunaa a su hijo recién nacido en la maternidad del hospital de
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Apenas se dan casos, pero alguna vez asisten a mujeres después de parir en casa por algún tipo de complicación relacionada con un sangrado o retención de placenta. Antes, la jefa del servicio de Ginecología del Materno, Belén Viñas, señala que varias matronas acudían a domicilios para ayudar a dar a luz como un servicio privado, pero a día de hoy desconoce si existen profesionales ambulantes: “En otros países lo cubre la sanidad pública”. 

La profesional no lo recomienda, pero lo respeta: “La futura madre tiene que asumir que va a tener los mismos riesgos que nuestras abuelas”. Y es que si en los años 60, la mortalidad del bebé se daba en un 20%, la actualidad la rebaja a un 2%. Esto viene relacionado con el hecho de parir en casa o en el hospital, apunta Viñas, donde un equipo se pone al frente porque “puede haber problemas ya en el proceso de dilatación, aquí tienes un monitor, puedes practicar una cesárea urgente, atender un prolapso de cordón umbilical...” Si no se actúa rápido, el pequeño se muere: “En el centro a la mayor parte de los niños con estas dificultades al nacer los sacamos adelante”. 


Por otro lado, la ginecóloga habla de los prematuros, que “al nacer necesitan una asistencia respiratoria y a veces más. Sin servicio de neonatología no sobreviven”. La especialista cuestiona los medios de las que paren en la vivienda, “no sé que lleva la asistente en el maletín para cortar contracciones en caso de que la frecuencia cardiaca del bebé baje mucho”, pero asegura que si el evento es agudo, “bien por prolapso de cordón o bradicardia, las posibilidades de que llegue vivo el bebé son muy pocas”. 


Sobre la violencia obstétrica, la doctora Viñas explica que la Sociedad de Ginecología viene de publicar un comunicado en contra de este término porque “todos buscamos el bienestar de la madre y el bebé. Es cierto que se pasó de parir sin recursos al otro extremo, donde absolutamente está todo controlado”. Pero desde el Teresa Herrera miran que haya un equilibrio. Cuenta que no en todos los casos se necesita una monitorización continua o medicación. Dentro del Sergas, las mujeres trazan previamente con la matrona un plan de su parto, que seguirán siempre que todo vaya bien ya que “no voy a dejar que se muera un niño, mi responsabilidad es mantenerlos con vida a él y a la madre”. 

Sin embargo, afirma que “todo puede ser de la manera más natural”. La tendencia es a hacerlo lo menos invasivo posible. En este sentido, las cesáreas suponen un 20% de los partos del Materno, de los que el 15% son urgentes y 5% programadas. El año pasado nacieron en As Xubias 2.414 niños. Este superarán la cifra, comenta la médico, que atiende con su equipo a una media que oscila entre los tres y los 14 al día.

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