Riazor disfruta del Depor

En Marathon Inferior se desplegó una pancarta agradeciendo el cambio en el nivel de entrega de los jugadores en estos últimos encuentros | patricia g. fraga
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Riazor registró la mejor entrada del curso, con más de 27.000 espectadores, la gran mayoría luciendo la camiseta que el Deportivo regaló a todos los seguidores herculinos que acudieron ayer al estadio.

Pero el partido ya se había empezado a jugar en las horas previas, con una quedada en la rotonda de las Esclavas organizada por la Federación de Peñas del Deportivo y los Riazor Blues.

Muchos hinchas acudieron a la llamada para calentar el ambiente de cara a una tarde que se esperaba que fuese una fiesta, tanto dentro como fuera del campo. Posteriormente, los seguidores se trasladaban a los aledaños del estadio herculino, que eran un hervidero.

Llegaba el autocar blanquiazul, recibido entre vítores y bengalas, y uno de los más aplaudidos era  Fernando Vázquez, que aprovechaba para acercarse a la valla y saludar a sus fieles deportivistas.

 

Silbidos a Pepe Mel

Ya dentro del estadio, con un ambiente magnífico, la grada recibía con silbidos a un extécnico del Depor, Pepe Mel, después de que hiciese durante la semana unas declaraciones controvertidas, en las que aseguraba que los coruñeses no habían merecido ganar al Albacete. Antes del inicio del choque, los Riazor Blues desplegaban un ‘tifo’ que rezaba “Se deixades a alma por este escudo, esto é o que vos agarda”, en alusión a que la entrega de los jugadores la afición la premiaría con ese apoyo incondicional.

Ya durante el partido, la grada no paraba de animar, celebrando las ocasiones herculinas y estallando de felicidad con el tanto de Sabin Merino, el cuarto consecutivo del ariete vasco, que está de dulce. Una hinchada que se lamentaba de sendas ocasiones falladas, primero del delantero y después de Gaku, y que no desfallecía con el desgraciado empate de Michele Somma, que marcaba de tacón en propia puerta.

 

Eneko se estrena

El fútbol son dinámicas y en esta en la que está inmersa el Deportivo, que ha pasado del negro al blanco, sin pasar aún por el gris, los golpes no lo tumban. Y se repuso del gol en propia con un tanto de cabeza de Eneko Bóveda, tras un centro de Mollejo. El lateral derecho, que no dejó de trabajar en defensa, veía el premio en ataque, con su primera diana, que hacía a Riazor disfrutar de la sexta victoria consecutiva, la quinta de Fernando Vázquez, el ‘mago’ de Castrofeito.

Riazor disfruta del Depor