viernes 15/1/21

Un informe detecta trazas de otros animales en la carne picada de vaca

Un análisis ha detectado en una veintena de marcas de preparados de carne picada de vacuno una baja calidad del producto, así como la presencia de otras especies de carnes, como cerdo y ave o una higiene deficiente, según un informe de la OCU.

Una mujer vende hamburguesas en una feria	efe
Una mujer vende hamburguesas en una feria efe

Un análisis ha detectado en una veintena de marcas de preparados de carne picada de vacuno una baja calidad del producto, así como la presencia de otras especies de carnes, como cerdo y ave o una higiene deficiente, según un informe de la OCU.
Se trata de preparados de carne picada adquiridos en supermercados e hipermercado, que han sido estudiados en un análisis comparativo.
En el estudio se ha analizado la calidad de la carne, su contenido en grasa, agua o colágeno, la presencia de patógenos o bacterias que señalan una higiene deficiente, y si hay otros tipos de carnes (caballo, ave o cerdo) en niveles superiores a los permitidos por la ley.
En concreto, el análisis se refiere a dos productos diferentes. Por un lado carne picada de vacuno, y por otro lado preparados de carne picada conocidos también como “Burger meat”.
La diferencia entre ambos es que en la carne picada no se pueden añadir otros ingredientes (como hortalizas, cereales y aglutinantes) y en la categoría “Burger meat” sí es posible, lo que hace que su categoría comercial sea inferior y su precio.
Han analizado tres marcas de carne picada y diecinueve de preparados de carne picada ya que la gran mayoría de la oferta disponible en supermercados corresponde a los preparados.
Del estudio se desprende que en algunas muestras “hay muchas deficiencias” en la composición del producto y que la práctica totalidad de los preparados incorporan sulfitos, alérgenos que en algunas personas puede producir reacciones adversas si no se respeta la cantidad máxima recomendada.
También han estudiado la presencia de colágeno, que indica que se han utilizado cortes de “baja calidad comercial” con abundancia de tendones. A pesar de que en los preparados no existe un límite legal, este porcentaje llega en algún caso al 32%, lo que denota una “baja calidad”.
En el estudio han analizado también la presencia de otras especies y solo en siete de las muestras no se han detectado trazas de otras especies, como ave y cerdo.
En trece casos se han detectado trazas o un porcentaje inferior al uno por ciento, el porcentaje a partir del cual se considera que no hay fraude a raíz del escándalo de la carne de caballo. Pero aún así, en dos casos se supera.

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