jueves 24/9/20

Expertos alertan del riesgo para la salud del amianto y piden su retirada

Es un cancerígeno que provoca mesotelioma y alrededor de un 10 o 15% de los casos de cáncer de pulmón
Concentración de trabajadores de Metro en los juzgados de Plaza Castilla | ep (madrid)
Concentración de trabajadores de Metro en los juzgados de Plaza Castilla | ep (madrid)

El Col·legi d’Aparelladors, Arquitectes Tècnics i Enginyers d’Edificació de Barcelona (Caateeb) alertó del riesgo de salud pública que supone el amianto y de la necesidad de que la Administración elabore un plan para retirar los productos que contengan el mineral.

El neumólogo Josep Tarrés, la bióloga Carmen Plasencia y la ingeniera Lara Trujillo participaron esta semana en el debate “El amianto, un problema de salud. ¿Cómo lo podemos eliminar de los edificios?”, en el que subrayaron la importancia de “concienciar a la ciudadanía del peligro que supone”, para que la población pueda reconocerlo.

El amianto es el nombre de un grupo de minerales metamórficos fibrosos resistentes a altas temperaturas que se ha usado en una gran variedad de productos manufacturados: materiales de construcción, productos de fricción, materiales textiles termorresistentes, envases, pintura, productos de talco y productos de alimentación, entre otros.

Tarrés explicó que el amianto es “un cancerígeno de primer nivel” que provoca la enfermedad por vía respiratoria (y quizás también por vía digestiva, aunque todavía no está demostrado) y puede evolucionar como mesotelioma, un tipo de cáncer específico del mineral, y es responsable de un 10-15% de los casos de cáncer de pulmón.

Medicina preventiva

Al ser una enfermedad también asociada al ámbito laboral, todos los protocolos en referencia al amianto están asociados al sector profesional, por lo que Trujillo criticó “la ausencia de legislación con aquellos edificios que no son para trabajar y contienen materiales con el mineral”. La supervivencia media al mesotelioma es de 11-12 meses independientemente del tratamiento: “Es un cáncer imparable, muy agresivo y con una fase final muy desagradable acompañada de mucho dolor”, avisó Tarrés.

Además, es un cáncer latente con un promedio de 45 años desde que se respira el amianto hasta que se despierta la enfermedad, por lo que, según Plasencia, “es difícil de atacar porque se conoce muy poco”, y añadió que aún se están intentando descubrir las causas. Tarrés matizó que “no todo aquel que está expuesto al amianto termina padeciendo la enfermedad”, pero señaló un periodo de exposición de 10-12 años para ser población de riesgo.

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