miércoles 28/10/20

Evitar las prisas ayuda a frenar la inseguridad frente a la vuelta al cole

Las rutinas que los niños llevaron durante el verano cambian con la “vuelta al cole”, por lo que seguir ciertos hábitos ayuda a que estos lo afronten de la manera más llevadera posible.

Un niño cuelga su ropa en un perchero antes de entrar en su aula | aec
Un niño cuelga su ropa en un perchero antes de entrar en su aula | aec

Las rutinas que los niños llevaron durante el verano cambian con la “vuelta al cole”, por lo que seguir ciertos hábitos ayuda a que estos lo afronten de la manera más llevadera posible, como por ejemplo, evitar las prisas de última hora para organizar el material escolar, ya que esto les generará inseguridad a la hora enfrentarse de nuevo a la rutina, explicó la responsable del área pediátrica de HLA Vistahermosa, Mariola García.
En concreto, la doctora señaló que es conveniente que ellos colaboren en esa preparación, pues no estarán preocupados y dejarán de sentir ansiedad. “Los padres tienen que estar preparados para trasmitir una actitud positiva en ambiente familiar favorable, que haga que el niño se sienta más seguro y se adapte mejor a su nuevo ritmo de vida”, explicó la especialista.

Quince días antes
Así, la doctora recomendó también que, quince días antes de iniciar el curso escolar, se establezcan nuevos horarios de sueño, durmiendo antes y levantándose más temprano, evitando que los niños ingieran alimentos estimulantes como los dulces, chocolates y bebidas excitantes que puedan interferir con un correcto descanso, dejándoles dormir una o dos horas más durante los fines de semana.
Igualmente, se debe crear una rutina de estudio (repaso de las actividades académicas y las tareas para casa) y establecer unas “reglas claras” sobre el tiempo que se dedica a las actividades extraescolares y lúdicas, pues es “muy importante” que el niño tenga tiempo para jugar.
Todo ello pasa también por la actitud que tengan los padres con el niño, ya que estos tienen que servir de ejemplo, resaltando siempre lo bueno del colegio, manteniendo una actitud positiva, paciente y firme. Además, estos deben dedicarle tiempo jugando con él y animándole a compartir sus experiencias.
“Los padres deben entender que es una etapa de transición, que en la mayoría de los niños se resuelve en una semana. Pasado este tiempo, si el niño sigue sin querer ir al colegio, desmotivado, con angustia, debilidad, cambios de humor o comienza a somatizar con molestias abdominales o dolores de cabeza, puede tratarse de los síntomas de un síndrome postvacacional o alguna otra enfermedad. En este caso, debes acudir a su Pediatra”, concluyó la doctora García.

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