Repasando el correo

Hasta el balcón llegan pocas golondrinas pero muchas quejas, Alguno de los remitentes aseguran que es una copia de las enviadas a sus señorías con asiento en el palacio de María Pita con escaso éxito.

Algunos temas se repiten como el del tráfico en general y la arriesgada vida del peatón. Un socarrón escribe que “estorbamos pues vera que hay un lugar para coches, autobuses, motos, bicicletas y solo uno para los peatones. Otro ciudadano llega más lejos: remite una foto con varias motos “aparcadas” en la acera para completar el panorama.

Solo puedo decir que soy testigo de algunos de estos ejemplos y uniría, como explica alguno, los perros con collar extensible que ya han sido caso de broncas y algún resbalón, con lo que riegan los chuchos muchas esquinas.

El problema es que los peatones, que somos todos pues al dejar el coche, la bici, el patín aunque sea medio metro cada día se convierten en peatones. Es una dura lucha la que hay a diario entre los motorizados y los que usan las piernas para ir de un sitio a otro. Y en ese tránsito es un milagro encontrar un guardia urbano encargado de que se cumplan las ordenanzas y sea posible la paz

Y hay un grupo de ciudadanos que acuden al polideportivo de San Diego que en un rosario de quejas destacan que una de las dos saunas lleva bastante tiempo cerrada y al parecer en obras pues hay material almacenado y por tanto el problema tiene que ser de técnicos que arreglen la” desfeita” y tienen que ser especialistas de la NASA pues no hay otra razón para mantener esa situación. Otra queja repetida es por el exceso en el volumen de lo que llaman cariñosamente “ballet acuático” acompañado por una música impropia de un lugar para la tranquilidad y el relax.

Nuestros queridos buses urbanos, al menos algunos, portan un letrero que nos indica que su capacidad es para sesenta y nueve pasajeros. Palabra. En Madrid decían que “solo cabían los justos” y aquí, justamente, caben todos. Lo ideal en plena pandemia, todos amontonados. Y otras quejas se refieren a la frecuencia en algunas líneas que precisamente son las que soportan el mayor número de clientes.

Ya saben que los parques y jardines son un espejo que refleja a una ciudad. El dilema es: se limpia poco o se mancha mucho. Esto lleva a muchos ciudadanos a volver al tema de la vigilancia, tan necesaria como la limpieza.

Jo con el correo…

Repasando el correo

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