sábado 19/9/20
La Agencia Espacial Europea confirma que la saturación de la Unidad de Medición Inercial se produjo al desplegar el paracaídas

Un fallo de un segundo provocó el accidente de Schiaparelli

Un fallo en el sistema de navegación inercial de apenas un segundo malogró toda la compleja operación de aterrizaje en Marte de la nave Schiaparelli de la misión ExoMars 2016, el pasado 19 de octubre.

 

 

La misión ExoMars finalizó el pasado 19 de octubre	REUTERS
La misión ExoMars finalizó el pasado 19 de octubre REUTERS

Un fallo en el sistema de navegación inercial de apenas un segundo malogró toda la compleja operación de aterrizaje en Marte de la nave Schiaparelli de la misión ExoMars 2016, el pasado 19 de octubre.
Como resultado de las investigaciones sobre el accidente de la sonda, que se estrelló en el planeta rojo, la ESA ha confirmado que Schiaparelli descendió bajo su paracaídas desde 12 kilómetros de altura y a una velocidad de 1.730 kilómetros por hora, el escudo térmico se activó a 7,8 kilómetros, su altímetro Doppler radar funcionó correctamente y las medidas se incluyeron en el sistema de guía, navegación y control. “Sin embargo, la saturación de la Unidad de Medición Inercial (IMU) se produjo poco después del despliegue del paracaídas. La IMU mide las tasas de rotación del vehículo. Su funcionamiento fue generalmente como se predijo excepto para este acontecimiento, que persistió por cerca de un segundo, más largo de lo que se esperaría”, dijo la ESA en un comunicado.
Cuando se incorporó en el sistema de navegación, la información errónea generó una altitud estimada que era negativa, es decir, por debajo del nivel del suelo. Esto a su vez desencadenó sucesivamente una liberación prematura del paracaídas y la carcasa trasera, un breve disparo de los propulsores de frenado y finalmente la activación de los sistemas sobre tierra como si Schiaparelli ya hubiera aterrizado. En realidad, el vehículo estaba todavía a una altitud de alrededor de 3,7 kilómetros.
Este comportamiento se ha reproducido claramente en simulaciones por ordenador de la respuesta del sistema de control a la información errónea. “Esta es todavía una conclusión muy preliminar”, anunciaron. n

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