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​Interiorismo, reformas y piezas únicas: así es el estudio de Iria C. Alonso en A Coruña

Iria C. Alonso posa en su estudio de la Avenida Fernández Latorre

Si uno pasea por las calles de A Coruña, y se fija en los escaparates de los nuevos negocios, puede observar cómo el diseño de interiores ha llegado para quedarse. Cada vez abren más estudios que ofrecen este servicio, lo que demuestra la democratización del interiorismo.


En el número 5 de la Avenida Fernández Latorre se localiza el estudio de Iria C. Alonso, una profesional apasionada por la arquitectura de interiores casi desde la cuna. “Cuando era pequeña e iba a la casa de alguien le cambiaba las cosas de sitio porque pensaba que así quedarían mejor. Estaba claro que lo mío sería estudiar arquitectura de interiores en la Institución Artística de Enseñanza de Madrid”, apunta con gracia.


Tras dedicarse un tiempo al mundo del interiorismo abandonó el sector y se pasó al también complicado mercado de la comunicación audiovisual, del que vivió, explica, “durante 17 años como diseñadora de vestuario en producciones cinematográficas y publicitarias”.


Pero la vida aún tenía un nuevo giro de guión preparado para Iria. “Al convertirme en madre todo cambió. Decidí volver a casa, A Coruña, porque prefería adaptar mi vida al trabajo y no al revés”, explica con firmeza.


Sin miedo a empezar de cero, como recuerda Alonso, el germen de Estudio Iria C. Alonso surgió “por la calle”. “Al poco tiempo de volver me encontré con un viejo conocido que se acababa de comprar una casa. Con mucha ilusión, me preguntó si me podía encargar del proyecto de su nueva vivienda y me animé”,comenta.


El resultado gustó tanto al primer cliente que poco tardó en contar a sus allegados quién estaba detrás del diseño de su bonita y acogedora vivienda. “El éxito del proyecto, y el boca a boca, hizo que abriera el estudio, ahora hace algo más de un año”, indica la diseñadora.


El desconocido papel del interiorista


Pese a la proliferación de nuevos estudios, poca gente sabe que el interiorismo es el arte y técnica de diseñar y decorar los espacios interiores de edificios, locales y viviendas. Una definición que para Iria C. Alonso va mucho más allá. “Mi trabajo condiciona la vida de la gente, para bien o para mal. Un decorador tiene que ser versátil. En interiorismo la relación con el cliente es muy larga. Puedes estar trabajando con una persona hasta diez meses. Al final, acabas entablando una relación más allá de lo profesonal. Por eso, tiene que haber una conexión con el cliente. Cada casa tiene que representar a la persona que va a vivir en ella”, aclara sin vacilar.


Además, en palabras de la profesional, “es muy importante el concepto que se le quiere dar a un espacio”, un principio básico que la gente, en muchas ocasiones, no se plantea. “Qué concepto de espacio se quiere tener en la futura casa es básico. No se trata solo del color de las paredes. Hay que diseñar según la vivienda que se tenga enfrente y teniendo en cuenta cómo es la familia que va a vivir en ella. Diseñar significa solucionar problemas. No es poner brillos y colores”, apunta con tino Alonso. Y es que, entre muchas otras cosas, “hay que fijarse en las alturas, en los tamaños, en la iluminación, en la temperatura de la luz”, subraya.


Sin cita hasta 2023


Para contar con los servicios de Iria C. Alonso se debe destinar una partida de gasto que va desde los 40.000 euros hasta los 200.000 euros, un coste que a su clientela no le molesta pagar, sabedora del magnífico resultado que obtendrán. “A la gente que me llama le estoy dando cita para 2023 porque hago, como mucho, dos casas al año. Podría hacer más pero me gusta cuidar mucho el proyecto”, explica Iria.


Ahora bien, la diseñadora de interiores también reconoce que las personas que se pueden permitir un decorador, por norma general, “son personas caprichosas, que saben cómo quieren que quede su casa y que tienen un nivel adquisitivo alto”.


Pero por si algo destaca Alonso es por ir a contracorriente, por no ser una diseñadora de firma. “Siempre aconsejaré al cliente pero nunca impongo mi criterio. Eso sí, soy una diseñadora a la que le gusta dar una vuelta de tuerca a las cosas y poco minimalista”, reconoce.


Nuevas tendencias


Como sucede en muchos campos, el mundo del diseño no es quien de escapar a la moda, a las nuevas tendencias. “En A Coruña hubo un tiempo en que todos los locales de hostelería se decoraban igual. Y eso da un poco de pena. Cada local, cada casa tiene un espiritu, una historia que se debe respetar”, remarca la interiorista coruñesa. “Si, por ejemplo, estás trabajando en una casa de los años cuarenta, con alturas y ventanales, no puedes ingorar esas peculiaridades. No se puede proyectar algo sin verlo. Se debe visitar el lugar y ver qué te dice”, comenta.


Así, Iria C. Alonso asegura que en el noroeste la solución para hacer agradable y funcional un espacio no siempre es el color blanco. “Galicia no es Ibiza y el clima y la humedad condicionan los proyectos. El clima, en Galicia, decora”, asevera.


Y por raro que pueda parecer, en el creativo universo del diseño de interiores, las tendencias no cambian tanto como en el mundo de la moda. “Hay personas que siguen queriendo estilos clásicos y otras que prefieren casas ultramodernas o minimalistas. Ahí el cliente tiene que buscar, dentro del mercado, al profesional que se adapte a su estilo” indica Iria.


Por eso no quiere decir que el experto en arquitectura de interiores no esté obligado, como en tantas otras profesiones, a continuar formándose. “Da igual la carga de trabajo que tengas. Hay que seguir leyendo revistas especializadas, buscar las nuevas tendencias y viajar a ferias internacionales para estar al tanto de todo”, explica la interiorista.


Covid y redes sociales


La pandemia obligó a bajar la persiana a muchos estudios, pero en momentos complicados algunas personas encuentran una gran oportunidad. Es el caso de Iria C. Alonso que, en plena crisis sanitaria, aprovechó para hacer fuerte su idea de negocio. “A mí me vino muy bien la pandemia. La gente se había pasado mucho tiempo encerrada en su casa poniéndole defectos. La gente quiso cambiar de aires”, reconoce Iria.


Pero, sin duda, el factor de las redes sociales ha sido el que más ha ayudado a esta interiorista a sacar adelante su negocio. “En redes sociales las personas están viendo casas todo el día. Antes tenías que recurrir a la revista de decoración para ver cosas. Ahora las personas tienen un nivel de exigencia mayor. La clientela sabe que, seguramente, en algún momento su casa salga en redes. A muchas personas eso les importa", finaliza Iria C. Alonso.

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