Escrivá confía en que el destope de las cotizaciones refuerce los ingresos del sistema de pensiones

Escrivá interviene desde su escaño en un Pleno en el Senado | aec

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, confió en que el destope de las cotizaciones sociales, que aún está pendiente de negociar, permitirá generar ingresos adicionales entre 2030 y 2050 que es cuando se afrontará un mayor gasto en pensiones.


Escrivá explicó durante su participación en los cursos de verano de la Universidad Complutense, que si se hace “de forma cuidadosa” el aumento de la cotización máxima permitirá “rellenar” los ingresos de la Seguridad Social en las dos décadas en las que se concentrará la jubilación de la generación del “baby boom”.


Este aumento de la cotización irá acompañado de una subida de la pensión máxima para mantener la contributividad del sistema, si bien este gasto no se tendrá que afrontar hasta que pasen los años de mayor tensión del gasto, por lo que “al final esto es neutro para el sistema”.


Escrivá consideró que España tiene una pensión máxima “relativamente baja”, con algo más de 2.800 euros mensuales que suponen casi 40.000 euros anuales, mientras que la cotización máxima contribuye con alrededor de 48.000 euros al año. 


En el plan de recuperación, transformación y resiliencia el Gobierno incluyó dentro de las reformas a aprobar a los largo de 2022 la subida de la cotización máxima de forma “muy gradual” en un plazo de treinta años, previa negociación con los agentes sociales. 


Por otra parte, un estudio de la Universidad de Granada y Alight Solutions sitúa a España en el vagón de cola europeo de la confianza en recibir una pensión de jubilación “suficiente”, aunque está a la cabeza en el interés sobre esta materia.

 

Aportaciones voluntarias
El estudio, que encuestó a más de 2.400 personas en seis países europeos, muestra que los españoles son quienes menos aportaciones voluntarias hacen a planes de jubilación.


Los países analizados incluyen a seis de los que cuentan con un mayor producto interior bruto en el continente, caso de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, España y Países Bajos.


El trabajo analizó la confianza de las personas encuestadas con respecto a poder recibir una pensión suficiente en el momento de su jubilación, su interés actual en desarrollar acciones relacionadas con prestaciones sobre el tema, y el grado en el que valorarían que una empresa le ofreciera contraprestaciones relacionadas con la futura jubilación.


La encuesta también analizó las expectativas sobre el momento de la jubilación, salario actual y opinión y actuaciones con respecto a los planes de pensiones privados o de empresa.


Según los resultados, de lo que informó ayer la UGR, España es uno de los países en el que las personas encuestadas muestran más incertidumbre en recibir una pensión y que esta les permita mantener un nivel de vida satisfactorio en el momento de su jubilación. 

Escrivá confía en que el destope de las cotizaciones refuerce los ingresos del sistema de pensiones

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