Todo un dilema bajo palos en el Deportivo

De izquierda a derecha los tres metas deportivistas con contrato para la próxima campaña 22-23, Ian Mackay, Pablo Brea y Edu Sousa | aec/talavera cf

La Dirección Deportiva del RC Deportivo sorprendió el pasado miércoles con la contratación del meta tudense Edu Sousa, que regresa al club blanquiazul a los 30 años y después de haber militado el pasado ejercicio en el Talavera.
 

En principio, todo apunta que el futbolista gallego —criado en la Ciudad Deportiva de Abegondo— partirá con la vitola de segundo guardameta, por detrás del indiscutible Ian Mackay, uno de los mejores hombres del equipo la pasada campaña.
 

Sin embargo, en caso de que la directiva del Depor se viese obligada a hacer caja por sus mejores hombres —con mercado en categorías superiores— el meta del barrio de O Ventorrillo podría dejar una vacante en la plantilla blanquiazul que podría ser ocupada por Sousa.
 

Con contrato en vigor con los herculinos hasta junio de 2023, desde su llegada Mackay se ha mostrado encantado de liderar un proyecto ambicioso como el deportivista de la 21-22.
 

No en vano, fue designado en pretemporada como uno de los dos capitanes del plantel, junto al incombustible Álex Bergantiños.
 

A sus 35 años, ha exhibido un tono espectacular, siendo un bastión casi inexpugnable —sobre todo en la primera vuelta—, con apenas 29 tantos recibidos en un total de 34 apariciones en Liga.
 

El Consejo de Administración encabezado por Antonio Couceiro tendrá que analizar las propuestas que pueden llegar por jugadores determinantes como el propio Mackay o Alberto Quiles para cuadrar el balance económico del equipo sin que el rendimiento deportivo sufra un acusado descenso, toda vez que el objetivo de los de Riazor no puede ser otro que el retorno a la Liga SmartBank.
 

Una de las mayores incógnitas ahora mismo en el seno del equipo se centra en el papel de Pablo Brea.
Con 21 años y lógicamente ocupando una de las seis fichas Sub-23 de las 23 de la plantilla, el joven arquero canterano no tuvo oportunidades suficientes para demostrar su valía en el primer equipo.
 

Y es que tan solo disputó dos encuentros de Liga (ante el San Sebastián de los Reyes por lesión de Mackay y frente a Unionistas en la última jornada de Liga), mientras que en la Copa del Rey sus prestaciones ofrecieron ciertas dudas.
 

Con vinculación contractual hasta junio de 2024, el portero exfabrilista podría buscarse el porvenir en otra escuadra, bien en calidad de cedido o incluso como traspasado.
 

En las próximas fechas podría haber novedades respecto a una demarcación vital para la que el Depor 22-23 tiene mimbres sobrados.

Todo un dilema bajo palos en el Deportivo

Te puede interesar