viernes 27/11/20

La selección, a octavos desde el VAR

En la sala donde se revisan los arbitrajes se tomó la penúltima decisión que clasificó a la selección para octavos de final como líder de grupo. La supervivencia de la ‘Roja’ se juzgó fuera del césped.

Pudo volver a casa, pero sigue en acción en Rusia. Un partido que no será recordado por el juego estuvo a punto de precipitar el billete de vuelta de los de Fernando Hierro. En el tiempo de descuento, casi en paralelo, Aspas rescataba el empate para el combinado nacional con un golazo al que el VAR dio validez e Irán empataba de penalti ante Portugal, resultado que habría supuesto la eliminación de España si el gol del delantero del Celta no hubiera subido al marcador.

El delantero gallego habilitó la siguiente ventana del Mundial para España: será ante Rusia, la anfitriona, el domingo a las 16 horas.

Hierro apostó por el mismo once que se impuso a Irán con una salvedad: el coruñés Lucas Vázquez se quedó en el banquillo y la novedad en el once fue Thiago, que se situó al lado de Busquets en el centro del campo. David Silva, Isco e Iniesta se encargaron de la creación con Costa como referente en la punta del ataque.

Pronto se disparó la posesión de la ‘Roja’, que quiso tejer como siempre. Diego Costa se apoyó en Carvajal en la banda derecha, colgó el balón David Silva y a Iniesta, libre de marca, le faltaron un par de centímetros en el punto de penalti para cazar el balón.

Los mismos centímetros le sobraron a Ramos en una pared con el manchego en el centro del campo. De la falta de entendimiento entre el exjugador del Barcelona y el del Real Madrid se benefició Khalid Boutaib. El delantero marroquí se presentó ante De Gea y resolvió con acierto, colándole el balón por debajo de las piernas al guardameta del Manchester United.

Boutaib no se puso nervioso en esa jugada y España, tampoco al verse por detrás en el marcador, ni siquiera cuando los pases de los rivales eran coreados con olés desde la grada, donde los seguidores de la selección norteafricana eran mayoría.

En ese contexto, la selección no tardó en encontrar el camino al gol. Lo hizo desde su fe en la construcción del juego. Iniesta inició la jugada, recogió el testigo Isco, recibió Costa en el área, el brasileño vio de primeras al ‘6’ y este asistió de nuevo al jugador del Real Madrid para que rematara la faena. España solo había estado cinco minutos por detrás en el marcador.

Marruecos, que llegó eliminada a la tercera y última jornada de la fase de grupos, empezó a cargarse de amarillas. En diez minutos las vieron El Ahmadi, Amrabat, Da Costa y Boussoufa fueron castigados.

España había recuperado el pulso en ataque. En defensa, en cambio, le faltó solidez. De un saque de banda estuvo a punto de llegar el segundo de la selección marroquí. Boutaib sorprendió de nuevo a la retaguardia española, Piqué se dio cuenta tarde de que le habían cogido la espalda y esta vez en el mano a mano se impuso De Gea para mantener las tablas a los 25 minutos.

La selección llegó a balón parado. Busquets la tuvo en la recta final del primer periodo en un córner que ejecutó Isco y que cabeceó fuera sin nadie que le estuviera haciendo oposición.


Mientras, en el otro partido del grupo Quaresma soltaba un zurriagazo para adelantar a Portugal ante Irán y relegar provisionalmente a los españoles a la segunda posición del grupo. En el descuento, Costa pudo recuperar el liderato para España. Se apoyó en Iniesta, siguió la jugada en el área y ahí remató forzado el delantero del Atlético. El balón se paseó por delante de la portería de Marruecos y con él murió el primer tiempo.


Los despistes defensivos de España tuvieron continuidad en la reanudación. Ramos cedió toda la responsabilidad de despejar un centro al área a su portero y el capitán de Marruecos, Boussoufa, obligó al guardameta a sacar el puño.

Después, España resolvió con lentitud una contra de cuatro para cuatro y Cristiano, mientras tanto, fallaba un penalti ante Irán.

Amrabat, hiperactivo desde el primer minuto, pasó de protagonizar bullas a mandar a la cruceta un derechazo con el exterior desde el flanco derecho. Rozó la perfección y el segundo gol de Marruecos.
España sufría, aunque también hacía disfrutar como en un centro de Carvajal que cabeceó Isco y despejó bajo palos Saiss para mandarlo a córner. Acto seguido, en las alturas se elevó Piqué para cabecear un centro el balón parado que ejecutó Isco y que se fue ligeramente a la derecha del portero. España triangulaba para intentar evitar en el cruce a Uruguay y enfrentarse a la anfitriona. Costa (otra vez de primeras) se la dejó a Tiago en la frontal y el jugador del Bayern no estuvo preciso en el disparo. Los dos se fueron al banquillo a falta de 16 minutos. Entraron Aspas y Marco Asensio. El dibujo de España pasó a un 4-1-4-1 con Busquets siempre auxiliado en el medio.


Marruecos había incorporado a Fayçal, que tuvo un papel relevante. El ex del Depor le sirvió un saque de esquina medido a En-Nesyri para que el del Málaga se elevara más que Ramos y batiera a De Gea.

España estaba en manos del otro partido del grupo, donde Portugal seguía mandando.
En el suyo, la ‘Roja’ se la devolvió a Marruecos. En un córner, en el tiempo de descuento, Aspas marcó de espuela. El árbitro lo anuló por fuera de juego, pero el VAR le dio validez.
El fútbol que cambia de un segundo a otro puso a España al frente del grupo en un giro inesperado. Irán marcó de penalti e impulsó a la ‘Roja’, que se habría quedado en la calle si el videoarbitraje no le hubiera auxiliado previamente.

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