Celta B-Deportivo: El derbi del desquite

Celta B-Deportivo: El derbi del desquite
El cuadro herculino no pudo pasar del empate (1-1) el pasado fin de semana ante el Pontevedra | quintana

En el derbi que ningún deportivista desearía, frente al filial del eterno rival, el equipo coruñés tiene la oportunidad de reencontrarse consigo mismo en un arranque de temporada en el que está recibiendo críticas por el juego desplegado.
 

Los más pragmáticos se aferran al dato de que en tres jornadas ha logrado conquistar siete puntos y permanece invicto, si bien llega tras sufrir su primer tropiezo del año, en casa ante el Pontevedra (1-1), en un partido de rivalidad muy trabado y con escasos destellos de fútbol combinativo.
 

Además de mejorar su imagen, los blanquiazules pueden resarcirse del inesperado revés 2-1 padecido la temporada 21-22 en Balaídos, en un derbi culminado por unos incidentes vergonzosos, con invasión de campo a cargo de la afición local incluida.
 

La formación dirigida por un Borja Jiménez cuestionado por el sector de la grada herculina más exigente —y también más impaciente— tratará de desnivelar la balanza de las estadísticas frente al Celta B a su favor, habida cuenta de que en cuatro enfrentamientos se han certificado dos victorias para cada bando, sin empates entre ambos.
 

El 1-1 del pasado domingo en Riazor frente al Pontevedra ha hecho recapacitar al míster blanquiazul, que en los entrenamientos de la presente semana ha escondido sus cartas aunque también ha deslizado su intención de efectuar ciertos retoques en su once.
 

En este sentido, Trilli posee muchas papeletas para salir de inicio en lugar de Antoñito, mientras que Álex Bergantiños podría relevar a Jaime en el eje de la defensa y generar una vacante en la medular que pasaría a manos de Olabe.
 

En punta de lanza, el técnico abulense alberga ciertas dudas después de que ninguno de sus delanteros haya sido capaz de inaugurar su casillero particular de marcas en tres jornadas. Gorka Santamaría podría ser el elegido debido a su experiencia y carácter.
 

El que seguirá gozando de plena confianza será el mediapunta Mario Soriano, la auténtica revelación en el inicio de campaña, con tres goles salvadores —todos ellos rubricados en Riazor—.
 

Enfrente, el Depor se topará con un filial renovado como el entrenado esta temporada por Claudio Giráldez, que decidirá si incluir a un Gabri Veiga que ya cuenta en el primer equipo.
 

Los vigueses fueron capaces de redoblar su autoestima el pasado fin de semana en Ceuta (1-3), sumando de tres en tres por vez primera esta Liga, después de haber perdido sus dos primeras citas como locales y de haber empatado a domicilio ante el Alcorcón.
 

Muy motivada por Balaídos (recién sembrado y  en obras), que rozará el lleno absoluto, la formación céltica pondrá toda la carne en el asador para optar a reeditar un éxito como el de la 22-23, en el que dio la campanada contra el Deportivo (2-1).
 

El cuadro blanquiazul no estará solo en feudo celeste, toda vez que sus fieles aficionados han agotado las escasas 600 localidades que el Celta ha enviado a los herculinos para un enfrentamiento en el que ambos contendientes han solicitado concordia y normalidad a sus seguidores.

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