Lluís Pasqual: “María Casares era todo verdad e infundía mil caras a sus personajes”

El director Lluís Pasqual, ayer en el Museo de Belas Artes | pedro puig

El director teatral Lluís Pasqual, fundador del Teatre Lliure de Barcelona y premio Nacional de Teatro, impartió ayer en el Museo de Belas Artes la charla “Espectador privilegiado”, sobre la actriz coruñesa María Casares, dentro del ciclo impulsado por la Xunta.


Qué necesario este Año María Casares para descubrir a una figura muy desconocida.

Los actores son obras de arte que desaparecen en el momento que termina la representación, son espejismos y solo están en la memoria de la gente. Quedan fotografías y alguna película, pero la sensación que María producía cuando estaba en un escenario solo queda en la memoria de los espectadores. Y este homenaje es muy importante para la colectividad porque es necesario renovarlo cada vez, si no solo quedaría un nombre sobre una placa. María dio realmente mucho y se llevó a A Coruña dentro del corazón.


¿Por qué cree que nunca volvió?

Porque estaba así escrito en el mapa de su destino. Ya sé que no es una respuesta científica pero igual que digo que Lorca fue a Granada a morir, aunque él no lo supiera, en algún sitio estaba escrito que María iba a ser una exiliada permanente. Cuando volvió a España no se sentía exiliada, el escenario era su patria.


Usted que la conoció, ¿qué puede revelar de ella?

Lo que cuento siempre, medía 1,65 y en el escenario parecía un gigante. Nadie hubiera sido capaz, después de verla en el escenario, de adivinar que esa persona diminuta era la misma. Hay gente que se perfecciona con el trabajo y la técnica, nace o se hace. Y María nació para encender palabras encima del escenario.


¿Cuál era su sello como actriz?

Una verdad más profunda de lo que uno podía entender. Siempre infundía a sus personajes de mil caras, como en la vida eran cambiantes y nunca se permitía un tono igual a otro, buscaba en lo más profundo de su ser.


Y siempre con acento gallego.

Por eso digo que llevó A Coruña a todas partes porque ella interpretaba con su corazón y fue capaz de transmitir en otros idiomas con ese acento. Decían los críticos que le dio una nueva música al francés, pero era el acento. Estaba profundamente enraizada a esta tierra.


¿Fue una adelantada a su tiempo?

Absolutamente, pero aunque la llamamos así porque nos sorprende, en realidad no es de ninguna época. Ahora cada vez nos parecemos más unos a otros, ella no se parecía a nadie.

Lluís Pasqual: “María Casares era todo verdad e infundía mil caras a sus personajes”

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