Domingo 16.06.2019

Los vecinos del estadio de Riazor tachan las obras de Manuel Murguía de “chapuza”

Critican que solo se asfaltara la mitad de la calle y la falta de iluminación y de carga y descarga

Los trabajadores pusieron ayer un parche de hormigón | quintana
Los trabajadores pusieron ayer un parche de hormigón | quintana

Después de meses de trabajo, ya es posible transitar por una calle de Manuel Murguía libre de obras, pero los vecinos no parecen satisfechos por el resultado. El presidente de la asociación Riazor, Pedro Méndez, calificó el resultado de “chapuza” y aseguró que ya comunicó sus impresiones a la concejala de Medio Ambiente, María García. Muchos vecinos, así como hosteleros de la zona, comparten su opinión. Según Méndez, al afectar las obras a solo la mitad de la calle, la calzada ha quedado “parcheada” más que asfaltada: “Todavía ayer estaban poniendo un pegote de hormigón”.

 Estas obras se llevaron a cabo aprovechando las de la cubierta de Riazor en agosto. El objetivo era ampliar la estrecha acera que bordeaba el estadio por la que no podían pasar dos personas al mismo tiempo. La nueva acera, de dos metros de anchura, ha solucionado el problema, aunque algunos comentan que les parece aún demasiado estrecha. 

También se instalaron nuevas farolas, pero los vecinos se quejan de su escasa potencia. “No iluminan nada”, lamentaban en un bar de la calle. Méndez lo achaca a que se trata de LED, que consume menos electricidad, pero es menos potente: “Además,  hay algunas nuevas y otras viejas, en vez de ponerlas todas nuevas”.  Ironiza con el hecho de que le dijeron que eran las mismas que se usan en el Bernabéu. “Podían haberlo dejado todo igual que allí”. 

Aparcamiento 
Otro punto, siempre polémico, es  el del aparcamiento. La actuación implicó la eliminación de 25 plazas de estacionamiento en el lado contrario de la calle, pero el Ayuntamiento afirma que  se compensarán con la creación de otras 115 en el polígono de Náutica. Los afectados no están tan seguros. “No piensan en la gente que viene aquí a trabajar”, denuncia un agobiado hostelero. 

Por otro lado, critican que la acera frente al estadio haya quedado sin reformar, lo que da a Manuel Murguía un aspecto desigual. Sobre esa enorme acera aparcan coches, ante la falta de una zona de carga y descarga. Otros en cambio, opinan que ahora la calle está mucho más diáfana, sin tanto vehículo aparcado, pero el sentir de la mayoría es que se piensa más en los que acuden a contemplar los encuentros deportivos que en los residentes: “El Ayuntamiento parece que está para fastidiar al prójimo”.

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