viernes 20.09.2019

Temor municipal a un colapso por el aumento de buses metropolitanos

El Ayuntamiento presenta ocho alegaciones y espera alcanzar un consenso con la Xunta
La plaza de Ourense es uno de los puntos de parada de los autobuses que conectan la ciudad con la comarca | quntana
La plaza de Ourense es uno de los puntos de parada de los autobuses que conectan la ciudad con la comarca | quntana

El Gobierno municipal teme que se pueda producir un colapso en el tráfico en el centro de la ciudad con el nuevo plan de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade que se encuentra en fase de licitación y por ello presentó ocho alegaciones, que esperan que sirvan para alcanzar una solución de consenso.

El Plan de accesibilidad del transporte metropolitano se puso en marcha durante el pasado mandato y pertenece a las líneas cuyas concesiones se renovarán en los próximos meses. La Xunta tuvo que esperar más de lo previsto para poner en marcha esta iniciativa debido a las reticencias del anterior equipo de gobierno, que había pronosticado una grave influencia sobre el tráfico que finalmente no se dio. Ahora, el nuevo Gobierno local reclama a la consellería que se realice un análisis y definición conjuntas del futuro de este plan para que no se produzcan problemas de tráfico.

Por ello aprovechó el periodo de alegaciones para presentar ocho propuestas a la Xunta con el objetivo de dar respuesta a las necesidades de la ciudad y de su área metropolitana. “Un plan de calidad, más sostenible y que favorezca al transporte público”, eso es lo que se busca desde la Concejalía de Movilidad.

La primera de las alegaciones  quizá la más destacada es que el Ayuntamiento entiende que en el anteproyecto publicado por Infraestruturas e Mobilidade se menciona que entrarán 64 líneas a la ciudad, mientras que ahora lo hacen 43. Además, explican que los códigos de las líneas no coinciden con los actuales y que la información es confusa ya que algunas líneas tienen rutas de ida y vuelta, otras solo una de estas dos, y otras son circulares.

Según el Ayuntamiento, no se demuestra que las nuevas líneas que entrarían a la ciudad cumplen los criterios necesarios o si se adaptan a la regulación establecida.

Paradas
Otro punto de discrepancia son las paradas que utilizarían los autobuses metropolitanos. Desde María Pita indican que en los anteproyectos hay códigos y nombres diferentes que hacen referencia a una misma parada, lo que dificulta su estudio. También apuntan que se incluyan puntos de parada que no están habilitados como uno llamado “hotel Riazor”.

Dos de las alegaciones están centradas en los recorridos que los autobuses realizarán dentro de la ciudad, rutas que ya están delimitadas. El Ayuntamiento asegura que en los anteproyectos hay líneas que no respetan dichos recorridos y otras que presentan un trazado “imposible” por incluirse aspectos como direcciones prohibidas, cambios de sentido o recorridos por calles peatonales.

En este sentido, también apuestan por adaptar algunos de los recorridos propuestos desde la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade para que no tengan que recorrer toda la ciudad y que su punto final sea la estación de autobuses.

Las otras dos alegaciones municipales hacen referencia a aspectos técnicos como los criterios de regulación de líneas y también se solicita una ordenación para los autobuses que tienen como destino la estación.

Ahora el Gobierno local espera que sus alegaciones fructifiquen y que ambas administraciones puedan trabajar conjuntamente sobre el plan. Este asunto también tiene importancia ya que el Ayuntamiento pretende poner en marcha un consorcio que se encargue de la gestión del transporte metropolitano.

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