domingo 20/9/20

Los servicios de emergencia se preparan para la primera alerta roja de la temporada

La alerta naranja de ayer pasó sin pena ni gloria por la costa coruñesa, pero los servicios de emergencia se preparan para la de hoy, en la que el mar de fondo viene acompañado por un fuerte viento procedente del Nordeste.

Las olas llegaron a superar ayer la recién reformada duna de Riazor | quintana
Las olas llegaron a superar ayer la recién reformada duna de Riazor | quintana

La alerta naranja de ayer pasó sin pena ni gloria por la costa coruñesa, pero los servicios de emergencia se preparan para la de hoy, en la que el mar de fondo viene acompañado por un fuerte viento procedente del Nordeste. Esas dos condiciones podrían provocar que olas de ocho metros se estrellen con fuerza contra el Paseo Marítimo, lo que podría causar graves daños, por lo que MeteoGalicia decretó la alerta roja. Eso significa que los servicios de emergencia tendrán que evacuar a la sintecho que lleva meses viviendo en un improvisado refugio en Las Esclavas.
Por ahora, la mujer de 58 años siempre se ha negado a abandonar su tienda de campaña compuesta de paraguas desde que se instaló en octubre a la sombra de un metrosideiro, y legalmente no puede ser obligada (el asunto está ahora en manos de la Fiscalía). Sin embargo, el nivel rojo de alerta provoca que los servicios de emergencia se vean obligados a entregarla a los servicios sociales. De todos modos, podría volver una vez haya pasado el mar de fondo.
 

Diferencias entre agencias
“De momento, todavía no está claro si es roja o solo una naranja fuerte”, explican fuentes consultadas. Aunque MeteoGalicia había decretado la roja desde el lunes, ni la Xunta ni la Agencia Española de Meteorología (Aemet) la habían secundado: la razón es que ambas agencias siguen criterios diferentes. Para la primera, basta con que en los picos las olas puedan llegar a los ocho metros de altura, mientras que, para Aemet, es necesario que la altura sea más constante.
Los pronósticos más recientes apuntaban a que las ondas alcanzarán una altura media de entre seis o siete metros, pero puede que en lo peor de la alerta lleguen a tierra media docena de olas que lleguen a los ocho metros de alto. Las mareas vivas no serán tan importantes como las de ayer, o las del lunes, pero hay que contar con el factor viento: soplará el nordés, lo que empujará el oleaje directamente contra Riazor.

La duna está reformada
Será entonces cuando se compruebe si al duna protectora, que se acabó de rehacer esa semana, aguanta los embates del mar. Ayer la alerta naranja fue muy tranquila, pero en la pleamar las olas llegaron a superarla barrera de arena junto a La Coraza, espantando a los curiosos que siempre se acercan para contemplar el espectáculo del océano embravecido. Es una escena que se repetirá hoy, sobre todo entre las cuatro y las seis de la tarde, cuando se vivirán los momentos de mayor peligro, puesto que la pleamar está prevista para poco antes de las cinco de la tarde.
Las playas se cortaron ayer a la una y media de la tarde y se prevé que sigan cortadas todo el día, hasta que pase la alerta. En cuanto a la posibilidad de cortar el Paseo Marítimo al tráfico peatonal, se valorará en su momento. También se cerrará la Torre de Hércules y el Aquarium Finisterrae.
Respecto al viento, no soplará lo suficientemente fuerte para provocar daños en tierra: la alerta es solo en el mar. Los expertos esperan a que el coeficiente de la marea se haya rebajado lo suficiente para mañana como para que el océano no provoque destrozos graves, como los que causó el temporal “Nadia” en 2014. Entonces las olas dañaron varios tramos del Paseo Marítimo y desplazaron piedras en Las Esclavas, así como en todas las playas del área coruñesa.

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