lunes 21.10.2019

Las protestas por el espacio que ocupan las terrazas se extienden a los barrios

El Ayuntamiento asegura que seguirá con la ordenación de estos elementos, algo que también quiere la hostelería
En algunas calles las terrazas ocupan toda la acera y los peatones tienen que pasar entre las mesas | quintana
En algunas calles las terrazas ocupan toda la acera y los peatones tienen que pasar entre las mesas | quintana

Las críticas iniciales del sector de la hostelería por la forma de imponer las cosas del anterior Gobierno de la Marea con la medida del “chinchetazo” en la zona centro dieron paso a un histórico de cumplimiento del espacio restringido para las terrazas, salvo excepciones puntuales de las que se siguen recibiendo denuncias. Pero ahora las quejas vecinales por las terrazas se han extendido a los barrios, porque hay zonas como el Agra del Orzán u Os Castros en las que los viandantes sienten que han perdido movilidad por culpa de las mesas y sillas que los bares sacan a la calle. La Asociación de Hostelería de A Coruña está a favor de que la regulación llegue a todo el municipio para trabajar en igualdad de condiciones y el Ayuntamiento anuncia que ya tiene algunas actuaciones previstas para poner coto al incivismo en varias calles y plazas.

Dos años después del “chinchetazo” para imponer unas medidas concretas a cumplir por los empresarios de hostelería del centro para colocar sus terrazas exteriores, la actuación parece requerirse más que nunca en otros puntos de A Coruña. Si bien la imposición de la Marea molestó mucho al sector porque se había quedado en negociar particularidades y, finalmente, hubo poco tiempo para adaptarse y por una repentina imposición, la Asociación de Hostelería de A Coruña siempre estuvo a favor de que el plan siguiese prolongándose por la ciudad aunque por el momento no se haya hecho.

Pero este verano, en algunos barrios aseguran que se han sobrepasado todos los límites para asegurar una convivencia normal y reclaman al Ayuntamiento que controle que los peatones también tengan su sitio en las aceras. Esto ocurrió, por ejemplo, cerca de la plaza de España o en Os Castros y los últimos coruñeses en toparse con el problema son los residentes o trabajadores del Agra del Orzán.

Búsqueda de la convivencia

Ayer, a través de su perfil en una red social, una persona se quejaba de que se veía obligada a sortear el mobiliario exterior de los establecimientos en calles como la de Meira, en cuyas aceras estos días tienen el paso complicado personas en silla de ruedas, con movilidad reducida o con carritos de bebés.

Preguntada a este respecto, la asociación vecinal del entorno asegura que su deseo es que todos los negocios se mantengan abiertos para dar vida al barrio –porque en las calles menos transitadas ya han detectado cierres– y que no buscan una línea sancionadora constante pero reconocen que “a ocupación do espazo público polas terrazas é un problema porque ocupan moito”.

“Os negocios teñen os seus dereitos pero consideramos que ás veces collen máis espazo do que está permitido”, reflexionan, entendiendo que sería necesario que el Gobierno local estuviese más pendiente de hacer cumplir las ordenanzas.

Desde María Pita indican que el caso denunciado por la plataforma Twitter fue comprobado y el local contaba con los permisos necesarios para disponer de la terraza tal y como la tenía colocada ayer, pero la queja del colectivo va más allá de una sola cafetería.

Creen que si alguien ocupa más vía pública de la correspondiente, impidiendo un tránsito normal de los viandantes –específicamente en el entorno más densamente poblado de A Coruña–, puede tener un efecto llamada sobre otros empresarios que se sientan en inferioridad de condiciones para tener mayor retorno económico. “Nas rúas peonís ou de algo máis de medio metro de beirarrúa hai que deixar un espazo para pasar, non que uns por outros vaian deixando”, sostienen, entendiendo que hay que dar ejemplo.

Para septiembre

Desde la agrupación vecinal del Agra defienden que para que los reproches sociales lleguen, primero tiene que existir una vigilancia encargada por el Consistorio y que, a lo mejor, se sancione una vez para que todos se den por aludidos.

En este sentido, la Asociación de Hostelería ya ha mostrado en múltiples ocasiones su disposición a que el espacio a ocupar se regule con chinchetas en toda la localidad. Además, el Ayuntamiento confirmó ayer que “vai haber máis ordenacións singulares en zonas peatonales”. “En setembro agardamos ter listos planos de un par de sitios”, remarcaron. En donde no existían problemas con las terrazas era en la Ciudad Vieja, pero para allí la Marea dejó un plan restrictivo en el aire.

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