domingo 23.02.2020

La Policía Local despeja la calle Vista de clientes de bares para impedir que se forme un botellón

Todos los que sostenían una copa ante un negocio fueron obligados a consumirla dentro del establecimiento
La calle Vista se abarrota durante las noches de fiesta
La calle Vista se abarrota durante las noches de fiesta

La guerra contra el botellón declarada por el Ayuntamiento parece que marcha por buen camino al entrar en su tercera semana. Mejor incluso de lo previsto, según admite la Policía Local.   Y lo que es más, también lo admiten en la asociación Ensenada del Orzán, que siempre se había mostrado muy crítica sobre la gestión municipal del ocio nocturno que les impide dormir. Por ejemplo, en la calle Vista, donde los clientes suelen consumir alcohol en la calle. Sin embargo, para evitar que se forme un botellón en esta estrecha vía, situada entre San Andrés y la calle del Orzán, los policías locales están obligando a todos los clientes a consumir dentro de los pequeños locales, lo que ha supuesto un alivio para los residentes.

“El problema es distinguir el cliente de un bar que está en la calle de alguien que va de botellón”, explica un policía. En realidad, lo que temen es que una calle demasiado animada atraiga a los juerguistas provistos de bolsas y botellón, de ahí que exigieran a los dueños de los locales que obligaran a sus clientes provistos de vasos en la calle a seguir consumiendo dentro del local. Como en la calle Vista solo existen establecimientos pequeños, de 30 metros cuadrados como mucho, esta medida provocó las lógicas incomodidades, aunque a partir de la una y media de la madrugada, con la desaparición de la Policía Local, los clientes se atrevieron a salir de nuevo a la calle, según denuncian los vecinos.

Voluntad política

A pesar de todo, estos se sienten satisfechos. “Siempre hemos dicho que lo que hacía falta era voluntad política”, comentan desde la asociación. Esperan que en una segunda fase, cuando el peligro del botellón haya desaparecido por completo, se pueda contemplar el control del ocio nocturno luchando contra los afterhours, que señalan como una verdadero polo de atracción para la inseguridad nocturna, con frecuentes peleas y trapicheos de drogas en plena calle.


30.000 EUROS
es la suma a pagar por un afterhours del Orzán después de que superara el exceso de aforo dos veces en verano

Pero tampoco es que el Ayuntamiento se quede de brazos cruzados en ese sentido. La junta de gobierno aprobará hoy imponer a la propietaria de un afterhour en el Orzán dos infracciones muy graves por exceder el aforo en más de un 25%, ya que cuenta con una licencia de actividad de café bar y un espacio limitado a 24 personas. El 5 de julio de 2019 a las 08.20 horas de la mañana, la Policía Local contabilizó a 44. Es decir, que superó en un 80% el máximo autorizado, y el 29 de septiembre a 38. Por estas infracciones la infracción tipificada en el artículo 32.a de la Ley 10/2017 de espectáculos públicos y actividades recreativas de Galicia es de 30.000 euros.

Diferencias

En todo caso, los vecinos diferencian entre la zona de los afterhours, que engloba gran parte de la calle del Socorro, y la de la calle Vista, porque en esta última no constatan los problemas de peleas y abuso de drogas que si denuncian en Socorro.

El principal problema en la calle Vista es el ruido, sin contar otras situaciones derivadas como los orines en las calles aledañas, que los juerguistas utilizan como urinario público y, sobre todo, que la actividad hostelera se desarrolla en las plazas.

“La gente que va allí es buena gente, pero no podemos dormir”, se lamentan. Así que la guerra con el botellón les ha permitido ganar unas horas de sueño.

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