viernes 23/10/20

Los juzgados invalidaron multas tramitadas a través del “fotorrojo”

El sistema de cámaras que está instalando el Gobierno local para multar a todo aquel que se salte el semáforo en rojo en cuatro puntos podría no constituir una prueba válida ante un juzgado.

Uno de los semáforos en instalación	javier alborés
Uno de los semáforos en instalación javier alborés

El sistema de cámaras que está instalando el Gobierno local para multar a todo aquel que se salte el semáforo en rojo en cuatro puntos podría no constituir una prueba válida ante un juzgado. A Coruña no es la primera ciudad que ensaya este sistema de multas y muchas se han tenido que retirar por no constituir la foto que saca la máquina, “una prueba de cargo incontestable y fehaciente para destruir el derecho a la presunción de inocencia” según han dictaminado instituciones como el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ciudad donde cuentan con hasta 26 intersecciones controladas por estos aparatos.   
Según señala Automovilistas Europeos Asociados, una imagen sacada por una máquina no constituye una prueba tan fehaciente como el testimonio de un agente de Tráfico. Su presidente, Mario Arnaldo, explica que en el caso del policía, su declaración tiene presunción de verdad, mientras que, si es una simple imagen la única prueba, el conductor conserva la presunción de inocencia. La única excepción son los radares. 
El TSJM ha rechazado hasta ahora los recursos del Ayuntamiento madrileño, que señala incluso que “la fotografía obrante en el expediente administrativo refleja claramente que el disco encendido en el momento de rebasarse el semáforo es el superior, que siempre es la luz roja, y que precisamente el funcionamiento del mecanismo fotográfico consiste en hacer la foto cuando se rebasa el semáforo en rojo”. 
Pero a la ley le da igual: simplemente se supone que una imagen puede ser manipulada (con Photoshop, por ejemplo) o puede resultar defectuosa por alguno fenómeno óptico, y no es fiable. Y así se ha dictaminado siempre en los juzgados de lo contencioso-administrativo en los que se han presentado estos casos. 
Y ahora, el Gobierno municipal los instala en la plaza de Ourense, a la altura de la parada de taxis, pero también habrá cámaras en la avenida de Linares Rivas, en dirección salida de la ciudad, a la altura de Marcial Adalid; en el cruce entre la avenida de Finisterre y Alfredo Vicenti y en la calle de Juan Flórez, en dirección salida de la ciudad, en la esquina con la calle Nicaragua. Se supone que habrá un periodo en el que se pondrá a prueba el funcionamiento de las cámaras y que se avisará cuando comiencen a multar. 
Hay que decir que esta no es una idea del gobierno actual: forma parte del proyecto Smart City de Carlos Negreira, financiado en un 80% con fondos comunitarios. Estos cuatro cruces se habrían elegido por ser, a juicio del anterior Ejecutivo, puntos  conflictivos en lo que al respeto de las señales semafóricas se refiere, dado que en muchos casos los conductores se las saltan apurando el ámbar para no quedarse atrapados en el tráfico denso de estas calles.

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