sábado 16/1/21
fabiola a. lorente-sorolla Pintora

“Los interiores de mi bisabuelo son una lección magistral”

Admite que son muchos los “sorollistas” que asisten a sus charlas. Por la luz, “el más animado de su época” y esa pincelada larga para pintar su mar que se acorta en cuanto pone un pié en el interior.

La bisnieta del pintor impartió una charla ayer 	j. alborés
La bisnieta del pintor impartió una charla ayer j. alborés

Admite que son muchos los “sorollistas” que asisten a sus charlas. Por la luz, “el más animado de su época” y esa pincelada larga para pintar su mar que se acorta en cuanto pone un pié en el interior.
La bisnieta de Joaquín Sorolla, Fabiola A. Lorente-Sorolla, dio ayer una conferencia en la casa museo Pardo Bazán, después de ser batuta en una visita guiada por la Fundación Barrié, donde se puede ver “Tierra adentro”.
La que optó como su bisabuelo por coger un pincel para pintar la vida cuenta que la muestra que saca a bailar a Castilla y a Granada, lejos del mediterráneo, es una oportunidad porque solo se organizó una similar hace años “sobre Castilla en Burgos y “se ve cómo trabaja la pincelada y la perspectiva, cómo presenta las figuras en montañas enormes, esa dimensión...” La pintura, la luz y el tratamiento son los ingredientes a tener en cuenta, según la familiar, por el que pasea entre paisajes interiores que, para Fabiola, “son una lección magistral”. De cómo trae el detalle al lienzo y por su galería de verdes o marrones puesta en bandeja para el observador.
Y es que recuerda que de Sorolla siempre se habla de la pincelada ligera cuando se trata de retratar el mar, pero poco de esa pequeña que se detiene a describir con la paleta materiales como la pizarra o el color de los árboles: “Son formas de pintar muy diferentes”, señala. Si tuviera que elegir una pieza de las 67 que conforman la exposición, se quedaría con la del arco iris de El Pardo, pero rápidamente le viene a la cabeza una segunda, la tormentar de Peñalara y hasta una tercera entre unas obritas sobre tablas, en las que comienza a coquetear con la luz: “Las tiene incluso nocturnas con la luna”.
De él, se queda con casi todo y de alguna forma, heredó su optimismo. Nunca pinta nada tétrico y la oscuridad no entra dentro de su vocabulario plástico. También tiene de Maruja Bardasano, hija del famoso pintor. De sus sesiones, se quedó con los bodegones. Sobre las creaciones que Sorolla realizó inspirándose en Galicia, Fabiola destaca la de “El gaitero”, al que le puso la misma intensidad lumínica que la que inyecta cuando toca una marina: “Él busca en el mercado los personajes más adecuados”. Por eso, el hombre del puntero en ristre es tan país como la ría de Arousa: “Era la que quería pintar cuando vino”. Por todo el legado, la bisnieta afirma que fue el mejor del género porque “en ese momento, había más retratistas sí, pero paisajistas, bueno, estaba él”.

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