miércoles 20/1/21

Ferreiro se desdice y admite que el 092 sí hizo identificaciones en la Comandancia

El alcalde, Xulio Ferreiro, tuvo que salir ayer a aclarar el embrollo que se ha formado en torno a la detención y prisión preventiva de un okupa como sospechoso de atentado a la autoridad,. lesiones, desórdenes y, lo más impactante, sedición durante el altercado

Okupas y simpatizantes celebraron durante la mañana de ayer en la calle Barcelona una actuación en la que escenificaron la supuesta violencia del Gobierno local en la toma de la Comandancia de Obras
Okupas y simpatizantes celebraron durante la mañana de ayer en la calle Barcelona una actuación en la que escenificaron la supuesta violencia del Gobierno local en la toma de la Comandancia de Obras

El alcalde, Xulio Ferreiro, tuvo que salir ayer a aclarar el embrollo que se ha formado en torno a la detención y prisión preventiva de un okupa como sospechoso de atentado a la autoridad,. lesiones, desórdenes y, lo más impactante, sedición durante el altercado que siguió a la recuperación de la Comandancia de Obras el 23 de mayo. En un comunicado, el Ayuntamiento había asegurado que no había formulado ninguna denuncia, y que la Policía Local no había identificado a nadie, solo se había limitado a entregar un informe de los hechos. Extremo que fue confirmado al día siguiente por la concejala de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga. Pero ayer Ferreiro admitió que sí se había identificado a un sujeto con nombres y apellidos. “Estes días estamos vivindo momento tensos de nerviosismo e hai personas de este Goberno local recibindo amenazas ou incidentes deagradables na rúa. Isto fai que non fosemos todo o precisos que seguramente tivemos que ter sido e, en realidad, o que se quería decir e que non había ningunha dilixencia formal de identificación, como tal, no momento”. 
El alcalde reconoció que es cierto que aparece algunha persona, pero matiza que no se les identificó formalmente, porque lo conocía ya la Policía Local (es un bombero conocido por haberse negado a colaborar en el desalojo de la octogenaria Aurelia Rey, hace unos años). “Ese foi o malentendido”, remató. En cuanto a la naturaleza de las amenazas, Ferreiro se mostró reservado y no quiso concretar en qué consistían exactamente, pero aclaró que él personalmente no había recibido ninguna, aunque sí concejales de su Gobierno. Vale la pena recordar que tanto la concejala de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, como el de Culturas, José Manuel Sande, como la de Participación Ciudadana, Claudia Delso, y el de Regeneración Urbana, Xiao Varela, militaron en su día en las filas del movimiento okupa o eran simpatizantes de él, lo que ha provocado que muchos de los antisistema los consideren ahora “traidores”. Especialmente, el caso de Fraga. “Solo quero explicar o contexto de tensión no que non sempre se pode manter a cabeza fría”, explicó Ferreiro.  
De absurdo a evidente 
Por otro lado, la asociación profesional de la Policía Local descalificaba la postura municipal como “absurda y lamentable” porque había recalcado que si el okupa acabó en la cárcel no se debe a ninguna denuncia que partiera del Gobierno local. Lo consideraron un intento de esquivar dicho término desde una “posición política”. Ayer, el alcalde consideró “evidente” que la Policía Local, si halla hechos delictivos en el informe, los comunica al juzgado. 
Los okupas continúan con sus protestas por la toma de la Comandancia de Obras y la posterior actuación policial. Anularon la concentración prevista para las ocho de la tarde en la plaza de Pontevedra pero, a cambio, realizaron una performance en la calle Barcelona denunciando la “brutalidad” del Gobierno de la “Malleira” Atlántica.

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