miércoles 23.10.2019

Esther Fontán Prado | “El ofrecimiento de la Xunta para solucionar el problema de Nostián fue un insulto”

Concejala de Medio Ambiente

Analiza la situación de los principales contratos de la ciudad, sus intenciones con los espacios verdes y los planes para acabar con las pintadas

Esther Fontán, en su despacho de la Concejalía de Medio Ambiente | pedro puig
Esther Fontán, en su despacho de la Concejalía de Medio Ambiente | pedro puig

Esther Fontán dirige Medio Ambiente, la concejalía que cuenta con los contratos más cuantiosos de la ciudad y que debe actuar en los espacios verdes y contra las pintadas, dos demandas recurrentes de los ciudadanos.

A su llegada le tocó uno de los asuntos más complicados hasta el momento. ¿Cómo va la retirada de residuos de Nostián?

Afortunadamente sigue el calendario previsto, va bastante mejor de lo que esperábamos, llevamos sobre unas 2.500 o 2.600 toneladas retiradas. La climatología está ayudando y están saliendo muy bien las cosas. A este ritmo podemos bajar del plazo establecido.

¿Por qué tardó tanto la solución y no se dio antes un ultimátum?

Estuvimos enviándoles oficios desde el primer día y los técnicos subían dos veces a la semana. La empresa buscaba alternativas basadas en una cuestión económica para sacar los rechazos y nosotros también lo estábamos haciendo, pero a quien le tocaba cerrar ese acuerdo era a la empresa. Al ver que no prosperaba es cuando se toma la decisión, fundamentalmente porque aquello estaba a tope, reconocían que a mediados de septiembre no cabría nada más y para mí algo fundamental y que me quitaba el sueño era la seguridad de los trabajadores, todas las noches pensaba si podría pasarles algo. Tercero, sabía que cuando allí arriba me dijeran “no hay más espacio”, aquí abajo no se recogía la basura. Llegó un momento en que se tomó la decisión del requerimiento, estábamos demasiado cerca del tope.

¿Temió por la seguridad de los trabajadores?

Tenía miedo, visité Nostián y veía que la deambulación de los vehículos era dificultosa. Para mí la seguridad de los trabajadores era una prioridad y a ello hay que añadirle las posibles afecciones al medio ambiente.

Finalmente se cerró un acuerdo con una empresa privada tras la falta de acuerdo con la Xunta. ¿Qué le pareció su postura?

No era una situación cualquiera, era de urgencia y esperaba de la Xunta un poco más de sensibilidad. Que pudiese estar más o menos de acuerdo en la gestión podríamos debatirlo pero era una situación de emergencia y lo mínimo que se le pedía era que tuviese sensibilidad y solidaridad. En lugar de darte una sutura y una venda para una hemorragia, te da una tirita, fue lo que hizo la Xunta, para mí fue un insulto el ofrecimiento que hizo.

A final de año se acabará la concesión de Nostián. ¿En qué punto está el nuevo contrato?

Estamos dando la última revisión al pliego técnico para que no haya ningún error que pueda llevar a que al final el arranque de la nueva planta sea defectuoso y enseguida nos pondremos con el plan de viabilidad. No voy a dar fechas porque prefiero ponerme roja un día que colorada un ciento. Es una cuestión de un trabajo que tiene que estar bien hecho porque es para una nueva planta, no un remiendo, para muchos años y que dará servicio a más de 400.000 personas del Consorcio As Mariñas, en la que van a trabajar más de 100 personas y que va a tener un coste de unos 42 millones de euros. Algo así tiene que ser responsable, medido y estará cuando consideremos que reúne las condiciones para que la licitación y la adjudicación sean buenas. El contrato existente prevé una prórroga de hasta cinco años, no se va a llegar a ese límite, pero sí que se prorrogaría hasta la adjudicación del nuevo contrato. 

La recogida de basura y la limpieza viaria siguen en trámites de licitación y adjudicación. 

El servicio de limpieza viaria está pendiente de evaluación y se presentaron cinco empresas. El de recogida de basura está adjudicado pero está en el Tacgal por recursos. Ya no depende solo de nosotros, sino también de los recursos y por lo tanto supongo que en breve tendremos una resolución al respecto. No me atrevo a dar fechas cuando por el medio hay recursos y tribunales de los que dependemos, no somos nosotros. 

Uno lleva desde 2017 y el otro desde el año pasado sin contrato. ¿Qué supondrá contar con un contrato después de tanto tiempo?

Espero que sean mucho más eficaces y novedosos. Darle un cambio al sistema que se estaba utilizando a la ciudad y que se vea y que se note en la calle esa limpieza tan demandada a la que todos podamos contribuir porque tenemos claro en qué contenedor va cada cosa. Seremos muy teimudos desde la concejalía a través de campañas para concienciar a los ciudadanos de que la limpieza de la ciudad empieza en sus cubos de basura y en los contenedores. Una buena separación en origen y contribuir a depositar dónde tienen que depositar y a las horas que hay que hacerlo ayudará a esa imagen de una ciudad mucho más limpia.

¿Están satisfechos con los contratos licitados?

Probablemente no lo habríamos hecho de igual manera pero están ahí y siempre será una mejora con respecto a lo que existía. Vamos a ver cómo funcionan, estoy esperanzada en el cambio.

¿Cuándo habrá plan de limpieza integral?

Se hicieron las prescripciones técnicas para ese plan de choque y ahora está en contratación. Mientras tanto se iniciaron hace  quince días planes zonales y el Paseo Marítimo desde O Portiño hasta San Antón están libres de hierbas, hay viales como Linares Rivas o Ramón y Cajal que se han limpiado y seguiremos. El lunes empieza una limpieza intensiva zonal en Monte Alto y hasta el centro, incluyendo Pescadería y los aledaños de María Pita.

Sobre zonas verdes, está pendiente el Bosque das cinco illas, ¿y qué otros proyectos?

Han quedado algunos a través de los Eidus encima de la mesa y los estamos revisando. Hay zonas por explotar en el sentido de darles más visibilidad como Feáns o el Parque Ofimático, que sea un espacio mucho más habitable y humano. Luego todo lo que es el entorno del monte de San Pedro, pero sobre todo intentaremos buscar pequeños espacios en nuestras calles que nos permitan la colocación de un árbol o de unas plantas para humanizar y sentir la sensación de que estamos respirando un ambiente más limpio y natural. También está el Paseo Marítimo, que es muy de infraestructura, pero actuaremos en las rotondas y en la zona colindante con el carril bici para su humanización. Queremos más verde en la ciudad y al lado del azul del mar.

¿La idea es actuar en pequeños espacios más que en otros nuevos más grandes?

Por desgracia las zonas más edificadas como Monte Alto o el Agra do Orzán presentan grandes problemas a la hora de buscar espacios para zonas verdes. Me las he pateado las dos calle a calle viendo qué es lo que se podía hacer, dónde podíamos encontrar un pequeño espacio para humanizar. No tenemos mucho espacio pero en lo que podamos, desde árboles, medianas o maceteros lo vamos a hacer. La recuperación de espacios de toda la vida como los jardines de Méndez Núñez, que están deteriorados sobre todo por el botellón, los de San Carlos, la Maestranza o San Diego también podemos sacarles rendimiento.

Otra cuestión recurrente es la de las pintadas. ¿Comparte la visión de que hay un problema grave?

No es que la comparta, es que estoy absolutamente escandalizada. La sensación de feísmo y suciedad que tenemos en gran parte se debe a las pintadas porque están a la altura de la vista. Hay zonas en que están todos los edificios pintados o cada dos. Estamos en contacto con expertos porque tenemos la dificultad añadida de lo que está en zona pública, privada o en edificios protegidos, en los que el material tiene que ser manual y de cepillo. En zonas privadas la única posibilidad es que te den una autorización. Los ciudadanos no tienen medios para limpiar las pintadas y no tenemos inconveniente en contribuir, pero necesitamos su autorización. Haremos una campaña en colegios para que entiendan que es vandalismo, no arte, y si quieren arte encontrarán espacios para hacerlo y contribuyan a embellecer la ciudad.

Existe una grave crisis climática y la ciudadanía tiene en su mano colaborar para el cambio

La Concejalía de Medio Ambiente coordinará sus actuaciones en torno a la recuperación y puesta en valor de los espacios verdes y la concienciación ciudadana sobre el clima para que cada vecino contribuya a mejorar la situación actual. Próximamente también se decidirá el método para luchar contra las malas hierbas, una vez descartados el vinagre y el arranque manual.

¿Cuáles son las líneas generales que definirán su concejalía durante este mandato?

Me gustaría que la Concejalía de Medio Ambiente no se conozca solo por los residuos y la limpieza. Tenemos ejes fundamentales, uno de ellos la infraestructura verde. Queremos poner en valor lo que ya tenemos, ya empecé una visita a Bens, O Portiño, el Paseo Marítimo y seguiré con San Pedro y Santa Margarita. Queremos recuperar y poner en valor las zonas existentes y la creación de nuevos espacios y sendas verdes que comuniquen la ciudad, es fundamental. Esto implica la comunicación con el ENIL de San Pedro y el de la Torre. Todo lo verde, unido al azul de nuestro mar, es lo que queremos poner en valor. La segunda línea es acercar al ciudadano la concienciación de que existe una grave crisis climática y que ellos tienen en su mano colaborar para que cambie. La primera parte está en los cubos de basura, a partir de ellos todos nuestros hábitos tienen que cambiar, tengo un yogur caducado y lo tiro a inorgánico porque es un bote pero no lo vacías. Son cosas muy sencillas que no se hacen. El área de educación medioambiental va a ser una prioridad y el acercar a los ciudadanos la curiosidad por las energías alternativas, que están poco implementadas y están a la mano, tienen que conocer su importancia y cómo poder introducirlas en nuestra vida diaria. 

Parece que la concienciación será un aspecto importante.

Queremos convertirnos en un foro de debate sobre el cambio climático, en el que podamos traer a expertos para ponernos a la vanguardia de la lucha contra el cambio climático y un medio ambiente más sostenible y limpio. Lo que tenemos no es una herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos.

Hace unas semanas se anunció un nuevo método para luchar contra las malas hierbas. ¿Ya se está probando?

Hemos contactado con dos empresas, hacia finales de mes estarán aquí y haremos una prueba sobre el terreno a ver cómo funciona. Una está basada en calor directo a través de infrarrojos y la que más nos está llamando la atención y nos gusta es la de un detergente biodegradable a alta temperatura, que al estar basado en productos naturales hace una labor de quemado de raíces y limpieza.

¿Y si no les convencen?

Pues seguiremos probando. Lo que está claro es que el vinagre, el ácido acético, no daba resultado. Estamos buscando incluso a nivel internacional, siempre respetando el medio ambiente. Miramos lo que se hizo en otras ciudades y utilizan mucho máquinas de pasar una y otra vez, pero no he visto a nadie que utilizara el vinagre. Otros utilizan agua caliente a alta presión pero reconocen que no da el resultado apetecible. También nos parece que para más de 30 kilómetros cuadrados tiene poca lógica poner a diez personas a arrancar manualmente todo. Los que hacen el arranque manual deben estar destinados a los parques para separar las plantas buenas de las malas, ahí es más complicado por esa cuestión.

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