jueves 29/10/20

Las asociaciones antidroga alertan de la vuelta de la heroína a las calles

“Es como los años ochenta de nuevo. La gente consume y se vende heroína en la calle”, comentan desde el colectivo Moucho. Otras asociaciones que también trabajan con toxicómanos como la Fundación Érguete

El interior de un fumadero de heroína, en el extrarradio de la ciudad 	patricia g. fraga
El interior de un fumadero de heroína, en el extrarradio de la ciudad patricia g. fraga

“Es como los años ochenta de nuevo. La gente consume y se vende heroína en la calle”, comentan desde el colectivo Moucho. Otras asociaciones que también trabajan con toxicómanos como la Fundación Érguete, o Antonio Noche, coinciden en que se ha venido notando en la ciudad un repunte en el consumo de la droga que se hizo tristemente célebre en los años ochenta. De esta manera confirman las declaraciones de la Concejala de Medio Ambiente, María García, que en el último pleno había alertado sobre lo que está ocurriendo en la ciudad.
Desde hace tiempo, la heroína se encuentra detrás de la cocaína o la marihuana en las preferencias de los consumidores, así que las asociaciones que tratan con los drogodependientes todavía no se ponen de acuerdo en cuándo comenzó este cambio en la moda: unos sitúan las primeras señale en el año pasado, mientras que otros, como la Fundación Érguete, sostienen que de verdad empezó a hacerse notar en el mes de agosto. La mayoría de ellos señala a la larga crisis económica como causa principal de la vuelta del “caballo”, porque muchos de los que la consumen son antiguos usuarios.

el 90%, hombres
“Sé lo que me digo. Nosotros tratamos directamente con la gente, a pie de calle”, asegura Ana Naya, presidenta del colectivo Moucho. Muchos de estos individuos, el 90% hombres, se encuentran o encontraban en tratamiento con metadona y seguían una vida normalizada, pero han recaído en su viejo hábito. La mayoría tienen entre 30 y 50 años, y no tienen empleo, lo que es parte del problema.
La mayor parte de los toxicómanos tenían un puesto de trabajo precario, que fueron los primeros en desaparecer durante la crisis, y puesto que no se ha reactivado el empleo tras ocho años, muchos están desesperados y han vuelto a recurrir a las drogas para evadirse.
Pero la presidenta de Antonio Noche, Rosa Otero, alertó contra la tendencia a cargar las culpas en la crisis económica: “Son las circunstancias y necesidades de cada uno. Hay gente que lleva mucho tiempo y otros nuevos. Lo que pasa es que se está trayendo más droga y, claro, la gente cae”.
Un rasgo que diferencia a los veteranos de los novatos es cómo consumen el estupefaciente. Los primeros prefieren inyectárselo en vena. Como señalan desde la Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (AcladD), puede ser una “bomba” si se comparte la aguja.
“Afortunadamente, ese caballo de batalla lo tenemos ganado”, opina Miguel Plaza, gerente de Aclad. Gracias al reparto de jeringuillas, se consiguió detener la propagación de enfermedades tan virulentas como el VIH entre los toxicómanos. A día de hoy, se pueden conseguir jeringuillas muy baratas en cualquier farmacia, y desde la Fundación Érguete señalan que el aumento de la demanda es otra prueba de que la heroína ha vuelto. En cuanto a los jóvenes, prefieren fumarla o aspirarla, aunque el efecto no sea tan intenso. Es decir: temen a la aguja, pero no a la droga.

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