sábado 26/9/20

Aparece flotando en la zona de la torre de control el cuerpo sin vida de un marinero del Náutico

El Real Club Náutico sufrió ayer la pérdida de uno de sus trabajadores cuyo cadáver fue hallado a primera hora de la mañana flotando en el recinto que la organización gestiona junto a la torre .

El fallecido fue descubierto por un compañero que lo echó en falta en el cambio de turno	javier alborés
El fallecido fue descubierto por un compañero que lo echó en falta en el cambio de turno javier alborés

El Real Club Náutico sufrió ayer la pérdida de uno de sus trabajadores cuyo cadáver fue hallado a primera hora de la mañana flotando en el recinto que la organización gestiona junto a la torre de control. Los investigadores barajan varias posibilidades como posible causa del fallecimiento.
El marinero del Náutico J.G.C., de 57 años, perdió ayer la vida mientras trabajaba en las instalaciones cercanas a Las Ánimas y Marina Coruña. Desde que se conocieron los hechos se especuló con varias teorías, entre las que por momentos cobró fuerza la hipótesis de que se produjo un desafortunado accidente durante el turno de noche.
Los bomberos explicaron a este diario que “aproximadamente a las 08.00 horas” recibieron una llamada que requería su presencia en el recinto que el Real Club Náutico posee entre la torre de control y el castillo de San Antón. “Se nos dijo que había una persona que se había caído al mar”, comentaron desde el cuerpo. Según trascendió después, fue un compañero de J.G.C. el que se percató de su ausencia a las 07.00 horas, cuando tenía que producirse el relevo en el puesto.
Una hora después de iniciarse la búsqueda alguien se encontró con el cadáver flotando muy cerca del pantalán de Marina Coruña y contactó con los servicios de emergencia. “Primero apareció una bota y luego el cuerpo”, confirmaron fuentes del Náutico.
Una vez allí, los bomberos refrendaron que la víctima ya había fallecido y junto con efectivos de Salvamento Marítimo se limitaron a rescatar el cadáver del operario del agua.
En el cuerpo del marinero –que trabajaba para el club desde “hacía ocho o nueve años”– no se apreciaban a simple vista signos que indicasen una muerte violenta, si bien tenía un golpe en la cara. Tampoco se rechaza la muerte por ahogamiento, pero de haber sido ese el caso lo lógico es que el cadáver se hubiese ido al fondo para aparecer dentro de unos días o no llegar a encontrarse.

un golpe fortuito
Los agentes de la Policía Nacional, que también se integraron en el operativo, encontraron sus objetos personales en la punta del pantalán del Náutico. El fallecido había dejado allí sus gafas, su móvil personal y las llaves.
Al parecer esta es una práctica habitual entre los empleados de este tipo de instalaciones cuando van a revisar algunas estructuras como parte de sus tareas. Se cree que en un despiste pudo darse un golpe y, a raíz del mismo, precipitarse al agua. La autopsia, que se le practicará en los próximos días, será la que revele el verdadero motivo del fallecimiento de un experimentado marinero.

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