Martes 11.12.2018

Los andamios y las obras proliferan por la ciudad a pocos meses de las municipales

No ha sido de la noche a la mañana, pero casi. En los últimos años se habían solicitado múltiples licencias para hacer reformas en comunidades de vecinos de toda la ciudad y siempre había problemas burocráticos, de negativas o de retrasos en la concesión de permisos por parte del Ayuntamiento.

El Ayuntamiento ha empezado a dar impulso a obras propias pero también privadas, sobre todo de rehabilitación o reforma | pedro puig
El Ayuntamiento ha empezado a dar impulso a obras propias pero también privadas, sobre todo de rehabilitación o reforma | pedro puig

Sin embargo de manera repentina, los andamios no han dejado de proliferar y en la actualidad hay cientos de rehabilitaciones en marcha. También las obras de mejora realizadas por el Ayuntamiento en las calles se han multiplicado a escasos meses de que se celebren las elecciones municipales. 

Distintos colectivos profesionales, y ciudadanos en general, han venido denunciando las dificultades que tenían para conseguir licencias municipales para tareas tan simples como pintar la fachada de un edificio desde el cambio de Gobierno local en 2015. Hasta este 2018 las tramitaciones han sido engorrosas y se han alargado pero a partir de este verano A Coruña empezó a llenarse de andamios en comunidades vecinales repartidas por todos los barrios. No se conceden permisos para edificar nuevos  inmuebles, pero los profesionales de las obras reconocen haber detectado un repentino aperturismo para impulsar con diligencia limpiezas de fachadas, reformas o pintados, así como otras actuaciones de rehabilitación interior. 
Cualquier ciudadano que recorra habitualmente la ciudad lo habrá notado también: parece que todos se han puesto de acuerdo para contratar ahora los trabajos, pero todo ha dependido de los plazos de la administración local.


Los propios expertos vinculan este cambio de política en la Marea a la cercanía de las elecciones municipales, que deberían convocarse para mayo del año próximo. De hecho, hay muchos actos de todos los partidos que parecen ser de precampaña.

Reducción por las tasas
Una prueba tangible del cambio de rumbo es que, mientras ahora no es difícil toparse con una actuación, esta misma semana el grupo municipal del PP echaba mano del registro de ingresos del Ayuntamiento por el Impuesto de Construcciones y Obras y las licencias urbanísticas, de primera ocupación y de actividad. 
Hasta 2017 el dinero de estas tasas que fue a parar a las arcas municipales cayó a la mitad de lo que había contabilizado el anterior Ejecutivo local. Por contra, ahora parece que subirá por los permisos concedidos a las comunidades, muchas de las cuáles llevaban esperando años para actuar en las propiedades. 

También corren más prisa muchas obras de mejora de calles, aceras y otras zonas de uso público que antaño porque el ritmo de contrataciones públicas ha ido a más. Por ejemplo, en los últimos meses se ha acelerado la construcción del carril bici y ahora hay actuaciones en marcha en varios puntos, desde la avenida de Monelos a Primo de Rivera. 

Otras zonas están en pleno cambio, por lo que no es raro tropezarse con una valla de obra en la avenida de Hércules (Monte Alto), Federico Tapia y Castiñeiras de Abaixo donde se trabaja en aceras y una polémica rampa o la encrucijada de calles de la Sagrada Familia, por poner solo algunos ejemplos.

Las licitaciones por parte del Gobierno municipal no se limitan a estos meses, sino que también han lanzado promesas de actuación en espacios como algunos mercados o las calles peatonalizadas de la Ciudad Vieja que llegarían justo para 2019, antes de la cita con las urnas.

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