Los vecinos del Orzán, hartos: “No pararemos hasta que nos hagan caso”

Cruce de las calles Sol y Socorro, una de las principales zonas de ocio nocturno en el Orzán | patricia g. fraga

Los vecinos del Orzán están cada vez más hartos del ruido nocturno y ahora cuentan con el respaldo de la Valedora do Pobo, que admitió esta semana a trámite la denuncia de una comunidad del barrio y dio quince días al Gobierno local para emitir una respuesta.

“No pararemos hasta que nos hagan caso. La madrugada del jueves fue como la mayor parte de las semanas. Hubo mucho ruido y varios vecinos llamaron a la Policía Local a las 04.30 horas pero nunca aparecieron”, asegura el presidente de la Asociación de Vecinos Ensenada del Orzán, José Luis Méndez.

La alcaldesa volvió a insistir ayer, ante preguntas de los periodistas, que el Ayuntamiento cumple con su compromiso para garantizar el derecho al descanso de los ciudadanos. “El procedimiento sigue su curso y cuando nos den la audiencia cumpliremos con los procedimientos administrativos tras el trámite de la Valedora do Pobo. El Orzán es una zona donde se concentran lugares de hostelería y ocio nocturno y el Gobierno local controla con dispositivos especiales el horario de cierre, con el fin de evitar actos vandálicos y el ruido”, dijo Inés Rey.

Méndez, sin embargo, no coincide con la regidora. “Lo que dice la regidora es lo que piensa que pasa pero la realidad es otra y se demuestra con nuestros vídeos diarios. O niega lo evidente o no sabe lo que pasa”.



Reproches


Rey comentaba este mismo jueves que este problema no es nuevo y que todos los Gobiernos locales anteriores también tuvieron que afrontar estos conflictos.

Tras estas palabras, el presidente de los vecinos del barrio recuerda la contestación que recibió en el pleno del 4 de noviembre: “El teniente de alcalde me dijo que si vivíamos en esta zona teníamos que acostumbrarnos. Si esto es lo que piensa el Ayuntamiento, apaga y vámonos. No han entendido nada”.

Así, Méndez insiste en que “no estamos yendo en contra de los locales, sino de lo que pasa en la calle, que es donde la Policía tiene la obligación de actuar y la alcaldesa coordinar. ¿Que lleva muchos años así? Pues mira qué bien. El hecho de que durante treinta años los vecinos hayan estado padeciendo callados con pastillas para dormir no quiere decir que la cosa esté bien y que no haya que mejorarla. 

Los vecinos del Orzán, hartos: “No pararemos hasta que nos hagan caso”

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