La trayectoria del “rey del fuego”, el coronel José María Calaza

Coronel José María Calaza (Cuerpo Municipal de Bomberos de A Coruña)

Este coronel, de origen coruñés, tiene en la ciudad de Buenos Aires una calle dedicada de apenas dos cuadras que recuerda su nombre. Fue una persona mítica en la República Argentina, casi de leyenda, y conocido también como “el rey del fuego”. Actualmente es una figura en el olvido de las generaciones actuales. Nace este héroe nacional argentino en la casa natal de la coruñesa calle de la Torre y es bautizado en la parroquial de San Nicolás el 15 de octubre de 1852.


Hijo de Francisco Calaza y de Rosa Couso y Cerviño, con apenas 16 años emigra a Buenos Aires. Allí, al paso del tiempo, ingresa el 2 de enero de 1870 en el Cuerpo de Vigilantes Bomberos. Más tarde se le confía el control de las islas y costas de los ríos Paraná y Uruguay a consecuencia de la guerra iniciada por el gobernador de Entre Ríos, Ricardo López Jordán, luego del asesinato de Justo José de Urquiza, en abril de 1870. El coronel Calaza actúa en la epidemia de la fiebre amarilla de 1871, de la cual se salva, pese a haberla contraído junto a los bomberos de su mando.


Hace la carrera militar y alcanza el grado de coronel, siendo sus acciones más importantes al frente del Cuerpo de Bomberos de Buenos Aires. En 1873 tiene una gran actuación en el incendio acaecido en un comercio de la calle Piedad (hoy Bartolomé Mitre) situada entre Cerrito y Libertad, donde demuestra su valor. Actúa en el incendio de la Casa Baqué, ascendiendo a teniente, y en 1881 ocupa la Segunda Jefatura del Cuerpo de Bomberos. Poco después se le designa para el cargo de jefe, que desempeña durante 43 años, hasta que acontece su óbito.

 

 

Medallas


Durante la Revolución de julio de 1890 interviene a las órdenes del Jefe de Policía, general Capdevila, en la represión de los revoltosos, siendo felicitado por su actividad en los incendios ocurridos. Recibe numerosas medallas de oro en reconocimiento y otros diversos homenajes de los comerciantes Porteños.


Según palabras de Vicente Cutolo, “fue como si el fuego que estaba sin poderse dominar en las casas de la ciudad nueva ( ) lanzando a través de sus calles empedradas, azuzando sus caballos ( ) de quienes los veían pasar con sus hombres, como patrimonio y tranquilidad de Buenos Aires”.


La fama del coronel Calaza fue muy grande, como afirma dicho historiador: “Se arriesgó tanto, como debían hacerlo sus hombres y adquiere cierta aureola legendaria que tenía asidero firme ( ) de conocer el peligro en su dedicación a la comunidad”. Por esta circunstancia, los periodistas le bautizaron como “el hombre incombustible”.


Entre sus medallas destaca la entregada por la Infanta Isabel, cuando visita Buenos Aires, en ocasión del Centenario de mayo (25 de mayo de 1910) de la Independencia de la República Argentina de la corona de España, con La Gran Cruz de Isabel la Católica, a quien le dedicó estas palabras: “Condecoro al coronel don José María Calaza, ilustre hijo de España, que honra a su patria en esta otra patria tan cerca del corazón de todos los españoles”.

 

 

Homenaje


El corazón de este coronel deja de latir el 28 de junio de 1913 y el cortejo fúnebre que le acompañó hasta la Recoleta alcanzaba diez cuadras. La gente arrojaba flores desde los balcones al paso de la cureña que portaba su féretro. Su actividad en el Cuerpo de Bomberos fue más allá. Ahí quedan escritas sus obras literarias, como son “Materiales para incendios” (1882), “Plan de defensa contra incendios para la ciudad de Buenos Aires” (1886), “Manual de Bomberos” (1887), “Reglamento para el personal de las bombas flotantes” (1888), “Libro demostrativo de las llaves de incendio de la Capital” (1896), “Servicio contra incendios de las principales ciudades de Europa y América” (1898), “Libro de Hidrantes” (1906), “Teatros, su construcción y seguridad” (1910) y “Memoria descriptiva de la División de Bomberos de Buenos Aires, su pasado, presente y futuro” (1911). Calaza fue un docente en la materia y profesionalizó y modernizó el Cuerpo de Bomberos, creando una escuela de oficiales.


Sería uno de los promotores del balneario Mar del Sur en 1880. El coronel Calaza se casa en Argentina con Clara de Santa Coloma. Al celebrarse el día del Bombero Voluntario en Argentina, el 2 de junio de cada año, no conocemos, como debemos, los esfuerzos de esos hombres y mujeres, para los cuales no hay horario, ni festivos, ni dedicación plena a la familia. Están dedicados a la asistencia de la comunidad, en atender los incendios, accidentes, rescates y otras muchas ocupaciones. Vaya en homenaje de este día en la memoria de José María Calaza, otro nombre en el olvido colectivo de la historia. 

 

La trayectoria del “rey del fuego”, el coronel José María Calaza

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