Los transportistas finalizan su paro tras llegar a acuerdos con sus clientes

Las frigoríficas registraban ayer más actividad después de quince días de paro forzoso | patricia g. fraga

El paro (que no la huelga) de transportes por el alto precio del combustible finalizó ayer. Los transportistas habían conseguido negociar las nuevas tarifas con casi todos sus clientes, de manera que poco a poco, los piquetes abrieron la mano. Ya desde el fin de semana, la actividad había vuelto poco a poco a los polígonos comerciales e incluso al puerto. Se han levantado los piquetes a la seis de la tarde, ya no hay nada, el último cliente acordó la subida de tarifas”, explica Asociación Galega de Empresarios do Transporte (Ascentra), Antonio Señarís.


De esta manera, finalizaba una protesta que había comenzado en el lunes 14 de este mes y que ha afectado severamente a muchos sectores. Ayer, la Lonja trabajaba a “medio gas”, pero avanzaba hacia la normalidad, a tiempo para salvar lo que queda de la temporada de la caballa Los precios del combustible siguen siendo demasiado elevados para que zarpen barcos de altura pero los de litoral, que realizan menos gasto de carburante, siguen la costa en busca de la caballa, y las grandes frigoríficas, como Botana o Correa Kessler están almacenando pescado rápidamente, después de que el día anterior llegan cien toneladas. Para Juan Carlos Corras, presidente de la Lonja, no se puede haber de normalidad, dado que el sector mira de reojo el precio del combustible pero, pro lo menos, ya es posible llevar las capturas a las frigoríficas, tanto las que se encuentran fuera del puerto como dentro de él, lo que es un alivio, porque solo el 15% de este pescado se comercializa fresco.


En el caso de Agafac, (Asociación Galega de fabricantes de Alimentos Compuestos) señalaban que ayer seguían al 40% de su capacidad, puesto que por la mañana solo habían dejado salir a los camiones cisterna, de menor tamaño. Sin embargo, el día anterior habían tenido un margen de 24 horas para llenar los silos, de manera que, incluso antes de que se declarara el fin del paro, el suministro no corría peligro, aunque la situación estuviera lejos de ser la ideal.


Salidas aseguradas

Señaris comentó que en los últimos días los transportistas habían estado negociando directamente con sus clientes la subida de las tarifas para repercutirles la subida del combustible, que actualmente está a 1,97 euros el litro. “Ahora tenemos aseguradas las salidas”, explicaba. En cambio la vuelta (en la que el transportistas debe buscar otra carga para amortizar el viaje) no está asegurado, o no totalmente. “El 20 o el 25% son de libre mercado, en los que no es posible fluctuar el precio porque no es contrato directo”, aclara el presidente de Ascentra, que se declara satisfecho, aunque solo soluciona “el 65%”.


El precio, por supuesto, repercutirá en el comprador final, pero Señaris afirma que solo las tarifas obsoletas desde 2013, subieron un 30% y otras que se actualizaban trimestralmente apenas crecen 12% o un 11%. 1,10, a 1,97 euros. Este coste se repercutirá en el consumidor final apenas un céntimo producto, estima.

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