Roberto Díaz: "En el Palacio de la Ópera los coruñeses disfrutan del arte con mayúsculas"

El conocido pintor coruñés Roberto Díaz I XABIER QUINTANA

El conocido pintor coruñés Roberto Díaz (1973)  ha tenido a bien ceder uno de sus cuadros para que se exponga en el Palacio de la Ópera. Se trata de la obra “Walker 4”, un óleo sobre lienzo en gran formato que representa a un hombre mayor.

 

Esta pintura es una de las obras más significativas de la exposición "Titanes", una muestra que se realizó en la Casa Museo Casares Quiroga dentro del programa de las Fiestas de María Pita de 2021. 

 

La magnífica obra se exhibe en el hall de exposición del Palacio, donde hará compañía a firmas como las de Seoane o Peteiro, y podrá ser visitada por todas las personas que asistan a los eventos que se celebren en el emblemático Palacio de la Ópera.


 

¿Qué le ha llevado a donar “Walker 4”, una de sus obras más reconocidas?

Gracias a Dios, desde hace muchos años, tengo obras repartidas por todo el mundo pero en A Coruña no había ningún sitio de referencia que tuviera una gran obra mía y eso me sabía mal.  


¿Por qué se decantó por escoger un espacio como el Palacio de la Ópera? 

El Palacio de la Ópera es un sitio increíble. En él, se juntan todo tipo de artes: la arquitectura, la música, la pintura, el baile… Los coruñeses, en este espacio, disfrutan del arte con mayúsculas. Por eso, pregunté si querían tener una obra mía en el edificio y a los responsables les encantó la idea. Para mi es un orgullo ver una de mis obras colgadas en el  hall de exposición del Palacio. A partir de ahora, todo el mundo podrá ver una obra mía aquí.

 

En el Palacio de la Ópera los coruñeses disfrutan del arte con mayúsculas


¿Qué busca despertar en la gente con este cuadro?

Esta pintura pertenecía a la exposición "Titanes", una muestra que se realizó en la Casa Museo Casares Quiroga de la calle Panaderas, dentro del programa de las Fiestas de María Pita 2021. Esta obra es un homenaje a la gente mayor que se fue por el covid. Quise hacer un gran homenaje a toda esa gente. ¿Cómo? Preparando una exposición de seis meses a formato gigante. Tarde medio año de mi vida en realizar cuadros como “Walker 4”. Es una obra hiperrealista en la que quiero representar a personas mayores y anónimas. Sin embargo, a todos nos puede llevar a ver un rostro conocido. Para mí, los mayores son titanes, han vivido épocas muy duras y, aún ahora, siguen tirando de muchas generaciones, de muchas familias. La gente debe ser consciente de todo lo que se nos ha ido y se nos sigue yendo, aunque ahora se tapen mucho los datos. Hay personas que siguen muriendo.

 

 Esta obra es un homenaje a la gente mayor que se fue por el covid


La obra podrá disfrutarse en el hall de exposición del Palacio de la Ópera, donde  también se encuentran expuestos un Peteiro y un Seoane. ¿Cómo se siente al compartir el espacio con dos pintores de su talla?

Para mi es un orgullo pero también un reto. En determinadas galerías sí que tengo obras al lado de gente muy famosa como Sotomayor, Díaz Pardo… pero tener un cuadro, de forma permanente, al lado de esos “monstruos” es un orgullo. El arte tiene que estar al alcance de todos, no puede ser una cosa exclusiva de las galerías y los museos. Cuando fui director del museo Josep Cañas de Cataluña, comprendí que el arte tiene que ser accesible a todo el mundo. En esa etapa saqué el arte a la calle. La gente, por desgracia, no va a los museos, aunque cada vez estos lugares sean más bonitos e interactivos. 

 

Tener un cuadro, de forma permanente, al lado de Peteiro y Seoane es un orgullo


Tiene obras expuestas por muchos países, ¿qué siente al exponer una obra como “Walker 4” en A Coruña, su ciudad natal?

Es triste pero, como dice el refrán, nadie es profeta en su tierra. A nivel particular hay mucha gente que tiene obras mías en su casa pero es curioso que haya más obras mías en Estados Unidos que en Galicia o en A Coruña. A veces, parece que tienes que volver de fuera para que respeten tu trabajo, aquí somos muy así. Ahora, que “Walker 4” se exponga de forma permanente y que la gente la pueda disfrutar me hace muy feliz. 

 

Es curioso que haya más obras mías en Estados Unidos que en Galicia

 

¿Quienes han sido sus grandes referentes?

Soy un pintor clásico en el siglo XXI. Estudié diseño gráfico y me encanta cómo esta disciplina es capaz de simplificar ciertas cosas. En mis cuadros intento expresar algo con lo menos posible para que visualmente llegue a quien disfruta de la obra. Pero los artistas que me han inspirado toda la vida, ya desde pequeño, han sido Sotomayor, el impresionista catalán Ramón Casas y Diego Velázquez. Para mí, es el pintor. Es un artista que se adelantó muchísimo a su tiempo. Parece mentira que sus cuadros tengan cinco siglos. La composición, la pincelada, los colores… tiene algunos de los mejores retratos de la Historia del Arte.

 

Los artistas que me han inspirado desde pequeño han sido Sotomayor, el impresionista catalán Ramón Casas y Diego Velázquez


¿En qué momento se encuentra la pintura gallega?

La pintura siempre ha sido un sector que ha estado regular. Me explico, no somos músicos y poder vivir de la pintura ya es un triunfo. La gente tiene la idea de que cuando eres artista te vuelves famoso y millonario. Ojalá, pero nada más lejos de la realidad. La pintura no es un bien de primera necesidad y para mucha gente hacerse con una obra es más que un lujo. Lo bueno, es que muchas instituciones públicas siguen comprando cuadros. Además, si se me permite la comparación, las galerías están haciendo a la pintura gallega y nacional el mismo daño que hicieron las discográficas a la música. Las discográficas eran las reinas del mambo y dictaban qué cuatro artistas podían sonar. Con las galerías grandes pasa un poco lo mismo. Al final, cogen a los artistas que ellos creen que pueden triunfar, tengan valor artístico o no. Lo bueno es que ahora existen muchos otros canales por los que se puede llegar al público: internet y las redes sociales. Ya no hace falta pasar por el filtro de las galerías. Lo que pesa es la obra, no lo que digan los demás de la obra. Cuando hay mucha literatura detrás de un cuadro hay que sospechar. El cuadro tiene que hablar por sí solo. 

 

Poder vivir de la pintura ya es un triunfo

 

¿Evita trabajar con galerías?

En Galicia solo trabajo con una, y siempre lo haré con esa. Las galerías me gustan para muy poquitas cosas porque entienden la pintura como un negocio y eso no me gusta. Algunas de ellas venden cuadros pero podrían estar vendiendo magdalenas. No quiero ser polémico pero, en ocasiones, engañan mucho a la gente.

 


¿Hay algún artista gallego que le parezca que está realizando un gran trabajo?

Todos intentamos hacerlo lo mejor posible. Los siete u ocho nombres que se barajan, siguen siendo los de siempre, así que no los voy a descubrir yo.  

 

Todos los artistas de Galicia intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor posible

 

Roberto Díaz: "En el Palacio de la Ópera los coruñeses disfrutan del arte con mayúsculas"

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