Prudencia entre los coruñeses en la primera jornada sin mascarilla obligatoria

Un hombre sin mascarilla, en el interior de un comercio de la calle Real | patricia g. fraga

El uso de la mascarilla en interiores ya es opcional y, al igual que ocurrió cuando dejó de ser obligatoria al aire libre, los coruñeses optan por la prudencia y parece que se irán adaptando de forma progresiva a este nuevo salto.

En los establecimientos comerciales y hosteleros había división de opiniones. Muchos tenían claro que no iban a cubrir más su cara y otros temían dejar de hacerlo por si se da un paso atrás en fals o. “La voy a seguir llevando porque ya estoy acostumbrada y no supone un gran esfuerzo. Probablemente el único sitio donde me la quite es en el gimnasio, porque hacer ejercicio con la mascarilla es muy incómodo”, asegura Begoña Fernández, una coruñesa que ayer acudía a su puesto de trabajo, un supermercado, donde la empresa sigue apostando por la utilización de la protección.


El presidente de la FUCC asegura que en los comercios y hostelería hay libre elección del consumidor 



De camino a la plaza de Lugo, Javier García reconocía su deseo de entrar en una tienda sin mascarilla para recordar lo que era la vida antes del covid. “Tengo muchas ganas de hacerlo. Puede parecer una tontería, pero es como recuperar una libertad que llevamos mucho tiempo sin tener. El mes pasado fui de viaje a Londres y allí ya no era obligatoria, así que ya era hora de que aquí pasase lo mismo”, comentaba.

En los comercios y cafeterías hay libre elección para el consumidor. El presidente de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC), José Luis Boado, considera que los clientes se mostraron respetuosos desde primera hora, sobre todo si en las tiendas había gente mayor o considerada de riesgo. “Lo que sí que queremos dejar claro es que pedimos el uso de la mascarilla si hay algún síntoma de catarro, como se hace en otros países”, explica, a la vez que añade que en algunos negocios como peluquerías o centros de estética los propietarios exigen la protección “porque hay más cercanía durante más tiempo”.



Excepciones



En los taxis, al igual que en el transporte público, no se retira la obligatoriedad, algo que se da también en hospitales, ópticas, farmacias y residencias.

En la Universidad de A Coruña, por su parte, se recomendó el uso de la mascarilla en interiores, tal y como anunció ayer el servicio de prevención de riesgos. “Se deberá seguir utilizando en los espacios interiores de las instalaciones universitarias de uso compartidos: aulas, bibliotecas, laboratorios, etc”. Sin embargo, ante la confusión y las quejas de los propios estudiantes, la Universidad comunicó que revisará los protocolos con las autoridades sanitarias. “Se dará información en cuanto se aclaren las dudas suscitadas. La intención de la UDC es garantizar la salud de las personas que conforman la comunidad universitaria”, publicó el perfil de la entidad en Twitter. 




Prudencia entre los coruñeses en la primera jornada sin mascarilla obligatoria

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