La hostelería espera con ganas el verano pero percibe la prudencia de los clientes

La hostelería espera con ganas el verano pero percibe la prudencia de los clientes
Varias mesas llenas de personas en una terraza de la ciudad | patricia g. fraga

La hostelería coruñesa tiene una buena perspectiva de cara a verano. Semana Santa supuso el primer gran empujón del año para reforzar la actividad del sector, que se vio incrementado en el Día de la Madre, y, aunque se espera un buen verano, los hosteleros consideran que hay señales de que el consumo pierde fuerza.

“La subida de los costes de la luz, suministros y combustible afecta a toda la sociedad y, aunque en Semana Santa hubo un incremento, se ha ido perdiendo ritmo. En el Día de la Madre todos los locales estaban llenos pero a medida que han ido pasando los días hemos notado que la gente se retrae porque no hay dinero para gastar, por lo que evitas ir de cena, por ejemplo”, asegura el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete.



Turismo nacional


Al igual que comentó este mismo fin de semana el presidente de Hospeco, Agustín Collazos, el portavoz de los hosteleros espera que la situación se estabilice para los meses de verano. “El turista nacional juega un papel muy importante en la ciudad y ahora mismo el precio de la gasolina roza los dos euros el litro, por lo que viajar está muy caro. Como todo el mundo está a la espera de cómo avanza todo, hay mucha precaución y prudencia a la hora de gastar”, explica.

Sobre la subida de precios en las consumiciones de los establecimientos, Cañete dice que son pocos los locales que han incrementado el precio, pero que en los próximos meses no quedará más remedio que hacerlo: “La hostelería no está repercutiendo todo lo que han subido las facturas y los costes. Si ahora también hay que subir salarios, supone que todo sean gastos y el sector a día de hoy trabaja con un margen de rentabilidad muy bajo”.

Otro de los inconvenientes a los que tiene que hacer frente ahora mismo la hostelería local es la aparente falta de personal interesado en trabajar como camarero. “Es un tema complejo, porque no hay camareros disponibles, pero tampoco cocineros. Este problema no solo ocurre en la hostelería, porque también pasa en otros sectores como la pesca o la construcción, que no hay gente para trabajar”, anuncia Cañete.

El presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña resalta que “como estuvimos mucho tiempo cerrados hay una demanda especial y no es una situación buena porque la campaña de verano está próxima. Es complicado porque hay mucha gente que se dedicaba a la restauración y que ahora mismo está cobrando ayudas, por lo que se pide mucho trabajar sin asegurar y es algo que no podemos hacer bajo ningún concepto, por lo que estas personas acaban derivando su función a otros empleos donde puedan compatibilizarlos con las ayudas que perciben”, comenta Héctor Cañete.

Sobre este asunto también se pronunció el presidente de la Asociación de Hosteleros de La Marina, Antón Sáez, que califica la situación actual como “una guerra” en el sector. “Siempre cuesta más intentar encontrar a trabajadores en condiciones serias. Muchos piden que se les pague en “B” y otros muchos hosteleros lo ofrecen. Todo ello, sumado a los horarios, en muchos casos lamentables, han llevado a convertir esto en un problema grande”, considera.

La hostelería espera con ganas el verano pero percibe la prudencia de los clientes

Te puede interesar