El ocio nocturno se mantiene en vilo con un lleno completo en Nochevieja

La sala Pelícano, en septiembre, cuando se celebró la primera apertura | javier alborés
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El sector del ocio nocturno vive estos días en vilo esperando la decisión de las autoridades sanitarias. Si deciden aplicar más restricciones para tratar de contener esta sexta ola, podría hundir las fiesta de Nochevieja y darle la puntilla a un sector muy baqueteado por la crisis. La asociación Galicia de Noite, que agrupa a varios locales, asegura que las entradas están ya todas vendidas y que 15.000 personas esperan disfrutar de la última noche del año.

“Estamos a la expectativa de lo que decida el señor Sánchez en la reunión sobre el pasaporte sanitario”, comentó Luis Diz, portavoz de la asociación, que recuerda que el sector ya tiene que hacer frente a numerosos requisitos, como los certificados de vacunación, o la señalización. Diz reconoce sentirse preocupado porque para muchos hosteleros, el fin de año supone una gran oportunidad de recuperarse de sus pérdidas. 


Para muchos establecimientos es una oportunidad de hacer hasta el 50% de la caja de un cuatrimestre 



“Esperamos hacer el 50% de al caja del año”, explica Diz. Esto es debido a que el ocio nocturno comenzó en septiembre, cuando se les permitió abrir sus puertas tras un año de cierre obligado. “A día de hoy, Galicia es la comunidad que mantiene un horario restrictivo”, recuerda Diz, que es el primero en reconocer que los hosteleros no siempre cumplen o hacen cumplir las normas.

Sin ir más lejos, el fin de semana pasado la Policía Local intervino en varios locales en los que descubrió que el público permanecía en el interior sin mascarilla y en muchas ocasiones con exceso de aforo. “Deberían cerrar los locales y precintarlos en seis meses como mínimo”; opinó Diz, que considera que las autoridades están ejerciendo muy poco control sobre la normativa.


Horario


Una de las infracciones más comunes tienen que ver con el horario. Diz sostiene que no todos los establecimientos cumplen con su horario restringido. “A mí –es gerente de Pelícano– me vienen a las dos de la noche, y de casa no vienen. La gente está pasando del horario y, además, no piden el certificado covid”.

Por eso considera que están pagando justos por pecadores, y teme que ahora las autoridades tomen una decisión extrema, sobre todo teniendo en cuenta que las hospitalizaciones se mantienen bajas (menos de 30 en el área sanitaria de A Coruña y Cee). “Ahora todo el mundo tiene el 100% vendido, porque la gente tiene ganas de fiesta, de celebrar el Fin de Año como es debido”, reconoce el portavoz de Galicia de Noite que plantea cómo piensan controlar las autoridades las fiestas caseras que también se producen por estas echas, y en las que la distancia de seguridad o las mascarillas brillan por su ausencia. . 

El ocio nocturno se mantiene en vilo con un lleno completo en Nochevieja