Martín Fernández Prado: “Recibir la financiación de la conexión ferroviaria fue un momento de mucha alegría”

El presidente del Puerto firma en la redacción de El Ideal Gallego | patricia g. fraga
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A finales de noviembre de 2020 se anunció el nombre del nuevo presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado, un hombre de confianza de Alberto Núñez Feijóo, con una larga carrera dentro de gobiernos del PP, incluido concejal de Urbanismo con Carlos Negreira y arquitecto de profesión. A Prado le tocó así encarar la reactivación del puerto durante 2021, en un momento lleno de desafíos, incluyendo la financiación de la deuda del Puerto Exterior o la construcción ferroviaria. Un año después, se declara satisfecho de cómo han marchado las cosas y encara 2022 con optimismo .


¿El balance es positivo?

Ha sido un año muy bueno para el puerto pero no lo enfocaría en la presidencia sino en todo el equipo. Ha sido un año de enormes avance en temas muy importante para el puerto. Todas las empresas que están en el puerto exterior están haciendo nuevas instalaciones, y eso es una buena señal. Nuestra principal empresa, Repsol, está haciendo un trabajo extraordinario en ese sentido. Ha sido un año enormemente positivo.


¿Cuál fue el momento más importante del año?

El mejor momento fue cuando el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, confirmó el dinero para el tren a Punta Langosteira de los fondos Next Generation. Yo creo que esa fue una noticia que todos esperábamos. Tuve la suerte de que me invitaron a una reunión en la que tampoco tenía por qué haber estado (Abalos-Feijóo) y lo pude escuchar en primera persona. Y la verdad es que fue un momento de mucha alegría.


El convenio para el tren a Punta Langosteira tuvo veinte versiones ¿Fue tan difícil el acuerdo?

Son muchas cuestiones técnicas. Teníamos un primer esquema de funcionamiento: que Adif funcionaría como una especie de asistente técnico. El promotor iba a ser el Puerto, porque es el que va a acceder a los fondos Next Generation. Pero las obras ferroviarias son complicadas y sobre todo esta, que toca el Eje Atlántico. Así que parecía oportuno que Adif la ejecutase. Al final, entran muchos agentes y fue complicado ajustar todas las cosas. Hicieron falta dos o tres meses de trabajo continuo ¡Sin buena voluntad, lo que hubiese podido ser!


Si había tan buena voluntad ¿Por qué se tardó tanto?

Se hizo cuando tocó. Una vez se confirmaron los fondos, empezamos a trabajar desde el verano: las expropiaciones, la situación normativa, que había cambiado... No hemos parado de trabajar en todo este tiempo. No hace muchos meses estaban rotas las negociaciones entre las administraciones. Recordemos la tensión en aquella reunión en el Ayuntamiento en febrero. Hoy, después de unos meses de diálogo, podremos concretar en una firma todas esos avances. Yo entiendo que la ciudadanía se canse de tantas reuniones pero es preferible que vaya lento, pero lo más consistente posible.


Espera que el año que viene se recoja gran parte de lo sembrado este año, ¿no es así?

Hemos sembrado mucho, hemos cultivado mucho, y la idea es recoger este año que viene. La idea es licitar la obra del tren a Punta Langosteira en el primer trimestre de 2022 y que podamos empezar la obra en el último trimestre del año. A todos nos gustaría que estas cosas nos llevaran menos tiempo pero los trámites requieren un tiempo. Adif ya está realizando el pliego de licitación y con un poco de suerte, recogeremos lo sembrado.


El tren tiene que estar listo para agosto de 2026. ¿Le preocupa la fecha límite?

Todos somos conscientes de que hacen falta años para un proyecto de esa envergadura. Es una obra que va a durar más de cuatro años y a pesar de que contamos con que las empresas que opten al contrato rebajen el plazo de tiempo, este va a hacer falta. Es una obra compleja, hay que cavar un túnel y no hay mucho donde se pueda acelerar. Esperamos que las empresas acorten el plazo.


Otro punto preocupante es la deuda del Puerto de casi 300 millones.

Sería imposible que nosotros, por mucho que creciéramos en tráficos pudiéramos pagar los intereses. Tendríamos que crecer en tráficos mucho, algo que no parece razonable. Es necesario refinanciar la deuda a partir del 26 y 27 cuando los nueve millones que pagamos ahora se convertirían en 18,5. Es decir, el doble. En ese sentido, también esperamos recoger los frutos para llegar a un acuerdo con las otras administraciones respecto a los muelles de Batería y Calvo Sotelo que nos permitan financiarnos.


Ya que menciona los tráficos de mercancías, todavía no estamos a niveles de 2019.

Hay todavía mucho que hacer, porque la refinería se puso en marcha al 100% en octubre. Pero en octubre y noviembre es mejor que los de 2019. La pandemia vuelve a amenazarnos estos días y si volvemos a suspender actividades volveremos al principio, con la reducción de la movilidad. Todo está relacionado. Somos un termómetro de la actividad económica y social.


De momento, el tráfico que peor se comporta es el de pescado. Esta semana se han recibido malas noticias de la Unión Europea.

Efectivamente. Los informes que nos llegaba decían que iba a haber más recortes. Llevamos años con que Europa nos recorta el tema de pesca. Aquí tenemos un modelo que se autogestiona, la Lonja, y están preocupados, y nosotros con ellos, porque el recorte en la merluza, y en otras especies, nos va a hacer rebajar los datos de pescado movido en la Lonja.


¿Se pescará menos en 2022?

No solo es eso. Se ha impulsado el tratamiento del pescado por los operadores logísticos para ganar en valor añadido, sacándolo en bandejas, fileteado, limpio y que no haya pescado obligará a traerlo de otros puertos e incluso de otros países, lo que no es recomendable.


¿La negociación ha salido mal?

Empezamos con la rebaja en el 18% y hemos quedado en el 8%, así que se ha negociado bien, pero una rebaja es una rebaja. Los criterios son muy exigentes. En el tema de la cigala, llevamos con cinco años e injustificadamente el último año, según comentan desde el sector, Es el único tráfico que vamos a cerrar el año con disminución así que estamos preocupados. El resto de los sectores, hidrocarburos, graneles sólidos, pasajeros... Bueno,, pasajeros solo hemos tenido tres meses, pero han sido tres meses buenos desde septiembre, hemos movido 32 cruceros y el año que viene tenemos mucha demanda.


Sobre eso, siempre menciona que el 80% de su trabajo como presidente del Puerto es comercial ¿Qué resultados se han obtenido?

Hemos visitado a muchísimas empresas, prácticamente todo nuestro hinterland. Nos hemos puesto en contacto con las 50 principales empresas gallegas y hemos estudiado sus posibilidades y necesidades. Estas cosas llevan tiempo y esperamos poder concretar los nuevos tráficos, pero son las empresas las que tienen que anunciarlo


¿Es “A Coruña Green Port” un reclamo comercial?

Está generando mucho atractivo entre las empresas muy preocupadas con la reducción de su huella de carbono. Esperamos que estas nuevas energías nos traigan nuevos tráficos. Es un concepto global que consiste en transformarse en un puerto relacionado con la energía verde. Por su parte, Repsol ya ha anunciado que va a fabricar biocombustible a partir de aceites y residuos y los aerogeneradores de Inditex son una palanca clave, pero también tenemos un proyecto de movilidad interna vinculada al hidrógeno. Así se generaría combustible para carretillas, camiones, para cintas... Con empresas del entorno industrial para que pueda probar el hidrógeno como combustible.


¿El Puerto Exterior será verde?

Lo que se quiere es transformar este puerto del siglo XX en el siglo XXI gracias a la descarbonización, al tráfico de mercancías verdes, Es por lo que Europa está apostando y nosotros también.


Somos muy competitivos. Cuando la gente prueba el puerto de A Coruña, vuelve


Uno de los principales eventos del año ha sido la apertura del muelle de Batería al público, como parte de los acuerdos entre el Puerto y el Ayuntamiento. El año que viene se abrirá el de Calvo Sotelo, se trata de un hito importante que liberará 80.000 metros cuadrados de espacio público para el disfrute de los coruñeses y del que todavía se ignora la forma final que adoptará.


¿Fue la apertura del muelle de Batería un hito de este año?

Creo que fue un primer paso en un proceso que va a ser muy importante para la ciudad y con un valor también simbólico. Un primer paso de un proceso que va a durar años pero que ya va para adelante para poder transformar unos suelos portuario a uso ciudadano.


¿Qué recepción ha tenido?

Desde que abrimos ya tuvimos un montón de llamadas de gente que se interesó para realizar actividades: deportivas, conciertos, “As noites do porto”, verbenas... Ahora estamos con una guinda, una exposición de nivel internacional que demuestra que estamos en un espacio de primer orden.


¿Cuál será el próximo paso?

Vamos a seguir compatibilizando el uso portuario con el público. En el verano del 22 será cuando abramos al público el muelle de Calvo Sotelo. Nos gustaría que también se pudieran realizar actividades en Calvo Sotelo, con una entrada por la plaza de Ourense que permitiera una mayor circulación peatonal pero estamos trabajando en el qué. Es decir ¿Qué queremos hacer allí? Más allá de que podamos pintar algunas naves, o mejorar algunas instalaciones, allí hay que ver en su conjunto, que urbanización queremos hacer, y comunicárselo a la ciudadanía, y tenemos que hacerlo en 2022.


En su opinión ¿Qué debería hacerse con ese espacio?

Yo soy arquitecto, y siempre pensamos en estas cosas, pero lo importante es que lo que decidamos sea un proyecto conjunto. Creo que uno de los principales errores pasados es que alguna de las administraciones aportaron sus ideas sin contar con las otras administraciones. Una de las clave es que tengamos claro e que este es un proyecto de todos. Y el día en que digamos lo que vamos a hacer, será una idea de todos, sin protagonismos. No solo tenemos que estar de acuerdo, sino que debemos considerarla como nuestra.


¿Será tan importante como la apertura de La Marina?

O más, poder entrar al puerto directamente desde la plaza de Ourense hasta la lámina de agua. Ganar 80.000 metros cuadrados son tres plazas de María Pita o diez campos de Riazor. Es una enorme superficie que vamos a poner a disposición de la ciudadanía y va a ser la única oportunidad que tendremos de ganar un espacio público de calidad.


¿Pero La Marina no ha beneficiado el tráfico de cruceros?

Creo que es un efecto más, pero no el más importante. Es verdad que los cruceros valoran mucho La Marina, pero como toda la ciudad. A Coruña es una ciudad bonita, que gusta, como toda la zona detrás de la Autoridad Portuaria. Cuando la gente prueba el puerto de A Coruña, vuelve y todo suma para que A Coruña sea el principal puerto de cruceros desde Francia hasta Lisboa.


¿Y en el futuro?

Vamos a seguir dando esos pasos, poco apoco, compatibilizando el ocio con la actividad portuaria. Estamos demostrando que es posible.

Martín Fernández Prado: “Recibir la financiación de la conexión ferroviaria fue un momento de mucha alegría”