Esta Navidad nos toca elegir con quién queremos cenar

Más de uno se va a tener que comer el turrón en soledad | efe
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A ver si a base de repetirlo nos entra en la cabeza: la vacuna contra el coronavirus, da igual que tengamos dos dosis o tres, no evita el contagio. Una vez más: no evita el contagio. ‘No’ es la palabra clave. Así que ya está bien de creernos inmunes al bicho, que, por si no nos hemos dado cuenta, se está poniendo las botas, saltando de unos a otros a una velocidad de vértigo. Y llegados a este punto, es cuestión de elegir con quién queremos cenar: con compañeros y jefes o en familia en Nochebuena. Parece claro que las dos opciones son incompatibles. Y que los que apuestan por la primera tiene casi garantizado un positivo que les va a impedir ir a la segunda. Quien dice cenar dice ir a un cóctel navideño –recién prohibidos por la Xunta, por cierto–, a un brindis o a cualquier otro evento social del estilo. Todo lo que suponga bajarnos la mascarilla es un riesgo alto. Porque, insistimos, la vacuna no evita el contagio. Por más que queramos creer lo contrario.

Esta Navidad nos toca elegir con quién queremos cenar