Un circo de tres pistas

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Tenemos en una de las pistas a Rajoy que cubre el espacio de humor –ya saben los payasos– repitiendo sus famosos chistes de “el alcalde elige a los vecinos y los vecinos eligen al alcalde”, o “todo es mentira salvo algunas cosas” que le dieron tanta fama. Desde 2009 se sabe que en el PP tenía una caja “B”.


Por eso, por manejarla el tesorero le imputaron y le encarcelaron. Y como era peligroso que se supiera eso Mariano Rajoy le dijo que fuera fuerte… Por tres veces lo acreditó la justicia. Claro que nos cuentan que San Pedro negó a Jesús tres veces.

El problema del ex presidente Mariano Rajoy no son sus chistes sino la propia historia del PP desde la época en que le llamó a Madrid Aznar. ¿Nunca sabía nada? ¿Le pagaban por leer Marca?


Mariano Rajoy ha convertido la cámara en un circo y quiere que le aplaudan su triple salto: no sabe, no estaba, no escuchó nada. M. punto no solo perdió la memoria sino también el decoro.


En otra de las pistas está el emérito que ya en su paso por Suiza recibió grandes aplausos de los jueces de aquel país y aquí contó con el cariño de nuestra querida “facenda”. Siguen sus defensores con el mismo “rollo”: que salvó la democracia”.


Amén de ser colocado en el trono, pues todo estaba atado y bien atado, y a pesar de sus defensores desde distintos ámbitos de la ciudadanía y piden para el monarca generosidad, tolerancia y tragar algunos sapos, ora buena parte de la opinión pública y la publicada pide que actúen las instituciones que nos dio la democracia.


La tercera pista la tenemos en Madrid con un cartel de lujo: Ayuso, la gran rival del director de pista por el momento –el señor Casado– el campeón del lanzamiento de huesos de aceitunas y cuando descansa lanza bulos y mentiras y, lo más reciente: la autora del libro que pone a caldo al que es desde años su partido: Cayetana Álvarez de Toledo, ex portavoz de los populares en el Congreso, lo que significa conocer el sitio por dentro.


Alrededor de este circo circulan otra serie de personajes que desde algunas instancias intentan tapar los agujeros, limpiar lo embarrado y convencer al público que los juegos de magia –desaparecer el dinero a través del conocido pitufeo, etc.–, que son otros tantos éxitos de los “artistas”. 

Un circo de tres pistas