Un secreto que ya no lo es en Westminster

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Once de doce lavabos sometidos a una prueba en el Parlamento británico han dado positivo por restos de droga. Ahora se entiende la pasión con la que defienden algunos sus posturas en la Cámara... Lo que pasa es que no resulta muy adecuado que los representantes de los ciudadanos utilicen su lugar de trabajo y su jornada laboral para dar rienda suelta a ciertas aficiones. Y como no es cuestión de arriesgarse a confiar en su contención, el presidente de los Comunes ha anunciado una investigación policial e incluso usar perros que detecten las sustancias. A alguno se le va a hacer duro el cargo. FOTO: Una sesión en la Cámara de los Comunes | efe

Un secreto que ya no lo es en Westminster