Un adiós mucho más que rentable

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Ya tiene que ser triste ser el mandamás de una empresa (CEO, le dicen ahora), que presentes la dimisión y que las acciones de la firma peguen un subidón de esos históricos. Es lo que le ha pasado a Jack Dorsey, CEO de Twitter, que decidió dejar su puesto y Wall Street lo celebró como si no hubiera un mañana. Y no es que Dorsey lo haya hecho mal. Desde que tomó posesión de su cargo las acciones de la compañía se han revalorizado un 85%. Una cifra que ya quisieran para si el 99,9% de las compañías cotizadas. Pero esto es lo que tienen las tecnológicas, que nadie las entiende. FOTO: Jack Dorsey, en una videoconferencia | aec

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