El temporal causa daños a varios árboles del Paseo Marítimo

El árbol caído sobre las vías del tranvía | Quintana
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A Coruña amanecía ayer con el decreto de una alerta naranja debido a los fenómenos costeros, pero el viento también quiso hacer acto de presencia y la tomó con varios árboles del Paseo Marítimo.

El daño más grave, y llamativo para quienes pasaban por allí, fue el causado en un árbol situado en el Paseo, a su paso por detrás del cementerio de San Amaro.


La sorpresa de quienes madrugaron para hacer deporte o dedicar la mañana a una caminata fue la de encontrarse con un obstáculo poco habitual, un árbol que cayó sobre las vías del tranvía, que ahora es zona delimitada para el uso de los corredores. No fue solo una rama, sino que el árbol cedió por completo, arrancando incluso parte de la raíz.


Fue necesaria la intervención de operarios municipales, que retiraron el árbol de la calzada, bajo la supervisión de varios agentes de la Policía Local.


No fue la única intervención de ambos, ya que también tuvieron que retirar ramas de otros árboles en otros puntos del Paseo, como en el entorno de la Torre de Hércules, aunque en este caso no fue tan aparatoso.


El aire no causó muchos desperfectos más durante la jornada, sin contar las vallas de obra caídas a lo 

largo del término municipal.


Actuaciones

Pero, aunque no hubo desperfectos graves, el viento no causó desperfectos graves, si que obligó a movilizarse a los bomberos en un par de ocasiones.


En una de ellas, acudieron a la llamada de un edificio de la plaza de María Pita, donde los restos de una claraboya habían aterrizado en el patio de luces y en el tejado del inmueble. Fue necesaria la movilización de dos vehículos y cuatro bomberos para la actuación en cuestión, sobre las 11.30 horas.


También acudieron al aviso del Paseo, aunque no tuvieron que intervenir. Donde sí que tuvieron que intervenir fue en los desprendimientos en varias fachadas de la ciudad: en Sánchez Bregua y en Gregorio Hernández.


Olas

Pero la alerta naranja era por fenómenos costeros, ya que se esperaban olas de entre cinco y seis metros. Y en el momento en el que las olas de considerable tamaño se acercan a la costa de la ciudad, las cámaras brotan como por arte de magia.


No fueron pocos los que, pasando por algún punto del largo recorrido paseo Marítimo, desde la Torre de Hércules, hasta las playas, se pararon, cámara en mano, a retratar el impacto de las sucesivas olas.


Espectaculares, pero, a pesar de la alerta naranja decretada, no causaron ningún desperfecto, soportando la duna de protección de la playa de Riazor el primer envite de la actual temporada otoñal e invernal, a la espera de los siguientes.

El temporal causa daños a varios árboles del Paseo Marítimo