Los okupas desalojados en Peruleiro están ahora en otra casa de la zona

Un policía de la UPR usa un ariete para derribar una puerta, esta semana en Peruleiro | javier alborés
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El miércoles se vivió el desalojo de unos okupas en los números 21 y 23 de la avenida de Peruleiro. O más bien, se intentó. El edificio ya está en manos de su legítima propietaria y se han tapiado puertas y ventanas para prevenir nuevas okupaciones, pero los sujetos en cuestión no se encontraban allí cuando la Policía Nacional echó la puerta abajo con un ariete. Los vecinos aseguran que se han mudado a un edificio anexo de Camino do Pinar, la pequeña calle que se encuentra justo detrás de la avenida.


Es un comienzo un tanto desilusionante si se tiene en cuenta lo mucho que habían aguardado los vecinos a que se tomaran medidas contundentes contra la okupación. Sin embargo, reconocen que los okupas del número 21-23 no eran tan problemáticos como los del 29, que sí han protagonizado varios casos de hurtos, peleas y agresiones, unos jóvenes magrebíes que se hallan en situación irregular y cuyo acomodo por parte de los Servicios Sociales es muy difícil.


En todo caso, la intervención del miércoles, en la que la UPR de la Policía Nacional acompañó a la comitiva judicial y al representante legal de la propietaria, es un ejemplo de que la situación está cambiando en Peruleiro y se esperan nuevos desalojos en el plazo de un mes.


Nuevos procesos

A día de hoy, además del número 29 de Peruleiro, hay procesos abiertos y muy avanzados contra el número siete de Camino do Pinar. En cuanto a las otras casas, los vecinos señalan que los okupas pueden haberse colado desde hace tiempo en propiedades abandonadas de esa misma calle. Eso explica por qué, cuando los agentes penetraron en los número 21 y 23 de Peruleiro, les pareció que hacía tiempo que nadie vivía allí. Lamentablemente, no hay escasez de viviendas desocupadas susceptibles de ser invadidas, pero es de esperar que se produzcan nuevas acciones judiciales contra los nuevos inmuebles ocupados.


La denuncia del número 21-23 se presentó en septiembre, así que ha sido ejecutada en menos de tres meses Los propietarios afectados se han unido bajo una única representación legal, y se han puesto en contacto con el Ayuntamiento para mantenerle informado de los avances, para demostrar que no es cierto que no todos los propietario se desentiende de sus inmuebles viejos.

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