Emplean un enorme trozo de granito para romper la puerta de un pub del Orzán y llevarse la caja

Pablo Montero, frente a su puerta destrozada | pedro puig
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Cada semana, la ola de robos en establecimientos se cobra unas cuantas víctimas. En este caso le tocó a los jóvenes propietarios del pub Twin fin, en el número doce de la calle Perillana, en el Orzán. A las tres y media de la madrugada, dos individuos vestidos con sudaderas, embozados y con guantes irrumpieron en el local tras destrozar la puerta con una enorme piedra. Uno de ellos saltó ágilmente la barra, se hizo con el contenido de la caja registradora y se dieron a la fuga.


Esto se sabe porque las cámaras de seguridad grabaron a los ladrones actuando. Los dueños del local pudieron verlas a través del móvil, antes incluso de desplazarse al pub para poder contemplar los daños en vivo. “La cámara tiene audio, así que se escucha como estuvieron un rato intentando abrir la puerta que da a la calle. 

Llevaban un rato forcejeándola”, explicaba Pablo Montero, uno de los dueños. Una vez salvado ese obstáculo, se encontraron con la puerta acristalada. “Es bastante fuerte por el tema acústico, para que no salga el sonido al exterior”, explicó. Las cámaras recogen como los dos sospechosos estuvieron un buen rato tratando de abrirla, sin suerte.


Cuando se fueron parecía que se habían dado por vencidos, pero regresaron con una enorme piedra. “Lleva un año allí, junto a los contenedores”, aclara la víctima. Esa piedra, de unos veinte kilos de peso, resultó ser lo suficientemente contundente como para romper el cristal. “Le pegaron una buena pedrada”, constató el propietario. Una vez dentro, saltaron la barra, arrancaron la caja registradora y se la llevaron. “En el interior estuvieron como diez segundos”, asegura Montero.



Rápido

Los vecinos reconocen haber oído el ruido del cristal al ser destrozado por la piedra pero fue “superrápido”. Entre la rotura del cristal y la fuga apenas mediaron unos segundos. Cuando se despertaron a las siete y media de la mañana, los dueños descubrieron que tenían llamadas perdidas de la Policía. Sospechando lo peor, miraron las cámaras del bar (que graban solo cuando detectan movimiento) y así fue cómo se enteraron. “Esperamos que el seguro se haga cargo, porque es una putada, porque íbamos a abrir hoy  y ya no podemos hacerlo. Esperamos que no tarden mucho”, explica el empresario, Pablo Montero, junto con su socio, Pablo Muíños. Lo robado es la caja del fin de semana pasado, una cantidad indeterminada pero importante, a la que hay que sumar los miles de euros en daños.


En las últimas semanas, las denuncias de robos de madrugada e incluso atracos a cuchillo a plena luz del día han sembrado la alarma entre los empresarios. Sin embargo, desde la Delegación del Gobierno mantienen que A Coruña es una ciudad segura y que la ola de delitos no representa un incremento real de esta clase de hechos.

Emplean un enorme trozo de granito para romper la puerta de un pub del Orzán y llevarse la caja