Un cuento chino difícil de creer

Peng Shuai | efe
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No vamos a negar que tenemos cierta predisposición a sospechar de cuanta historia turbia llega de tierras chinas, pero es que ese Gobierno no es, precisamente, ejemplo de transparencia y confianza. Y que la tenista nacional más reconocida, Peng Shuai, denuncie una presunta violación por parte del exvicepresidente del país es como para que nunca más se vuelva a saber de ella. Que es, más o menos, lo que ha sucedido. Primero fue la censura de su mensaje, luego el silencio total y después, una carta exculpatoria supuestamente escrita por Peng Shuai que nadie se cree. No es para menos.

Un cuento chino difícil de creer