El picudo rojo amenaza las palmeras del centro de la ciudad

Palmera afectada por el picudo rojo / Patricia G. Fraga
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Operarios enviados por el Ayuntamiento talaron ayer la palmera que se encontraba en el callejón de la Estacada después de que se descubriera que estaba infectada por el temido picudo rojo, un escarabajo asiático que ha devorado gran parte de los palmerales gallegos. Ante el peligro que suponía para los ejemplares de los cercanos jardines de Méndez Núñez, fue talado y el tronco triturado para asegurarse de que se eliminaría hasta el último insecto.


Se aplicó previamente a su tala un insecticida para que el picudo no salga volando y llegue a otras zonas. Los técnicos encontraron picudos y larvas adormecidas, probablemente por el frío y la acción de este insecticida. De todos modos, desde el Ayuntamiento señalan que el interior del árbol estaba “totalmente podrido”, por lo que consideran que fue un acierto proceder a su tala, aunque la apariencia exterior del ejemplar fuera saludable.


Hoy se terminarán los trabajos. Hasta entonces, la palmera permanecerá tapada para evitar que el picudo pueda volar hacia otras zonas, especialmente los emblemáticos jardines.


Desde la Concejalía de Medio Ambiente aseguran que se realiza una revisión periódica muy exhaustiva del estado de estos árboles, uno a uno. La Concejalía mantiene que es consciente del gran problema medioambiental que supone esta plaga y, por ello, está actuando en consecuencia.


Se aplican diferentes insecticidas, uno de ellos por el método de la endoterapia, un sistema que consiste en la inyección en el tronco de una sustancia. Es uno de los tratamientos más avanzados en este tipo de situaciones. El objetivo es evitar que esta plaga llegue al palmeral. Desde Medio Ambiente se están poniendo todos los medios posibles para preservar estos ejemplares.


Más de cien años

El palmeral de los jardines de Méndez Núñez tiene más de cien años y los expertos señalan que sus ejemplares pueden cumplir otro siglo años por lo menos, ya que se trata de una especie de gran longevidad en condiciones adecuadas. Sin embargo, el picudo rojo es una seria amenaza para su supervivencia: en la provincia de Pontevedra fueron numerosos los casos de palmeras que no recibieron tratamientos previos y murieron a causa de los ataques de la plaga.



En el anterior mandato ya se tomaron medidas contra este coleóptero invasor: la Marea Atlántica instaló sensores en los árboles para detectar la plaga. Los aparatos envían datos de manera periódica y alertan a los técnicos si se detecta el picudo. El sistema se colocó en la Rosaleda, la Ciudad Vieja y Méndez Núñez, en total, 75 ejemplares. 


El picudo rojo amenaza las palmeras del centro de la ciudad