El Depor vuelve a ser el más fuerte, tras la ‘mini crisis’

Los blanquiazules celebran el gol de Miku que dio el triunfo al Depor en Las Gaunas contra la UD Logroñés el pasado domingo | alfaquí
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Superada la ‘mini crisis’ que atravesó el Deportivo entre las jornadas quinta y séptima, el equipo de Borja Jiménez ha recuperado su fortaleza del inicio de temporada y ha vuelto a mostrarse casi igual de intratable que en los cuatro primeros partidos del curso. Dinámica que ha permitido a los coruñeses recuperar el liderato del Grupo 1 de la Primera RFEF y abrir un hueco de dos puntos con el segundo clasificado, el Unionistas, y de tres con un cuarteto formado por los dos bloques de Logroño, el Racing de Santander y el Rayo Majadahonda.

La escuadra herculina arrancó la liga pasando el rodillo con un pleno de victorias en las cuatro primeras semanas de competición. Doce puntos de doce, diez goles a favor y ninguno en contra. Los herculinos golearon al Celta B en Riazor (5-0) y al Calahorra en tierras riojanas (0-3) y vencieron por la mínima al Tudelano (0-1) y al Badajoz (1-0).

El espectacular inicio de curso permitió al conjunto herculino auparse al primer puesto de la clasificación con dos puntos sobre el Unionistas de Salamanca y la UD Logroñés, las otras dos escuadras que, junto al Depor, se mantuvieron invictas en las cuatro primeras jornadas.

Precisamente, los blanquiazules visitaron al equipo salmantino en la quinta semana de liga. A los 14 minutos del partido en el Reina Sofía, Quiles abrió el marcador de la que parecía que sería la quinta victoria de los deportivistas. Pero Salinas (en el 21’) y Espina (en el 30’) voltearon la contienda. Eran los dos primeros tantos que encajaba el equipo de Borja Jiménez y también la primera derrota del curso (2-1).

Un resultado que generó dudas en el entorno blanquiazul y que inició un pequeño periodo de tres partidos consecutivos con pinchazos.

Apenas cinco días después de perder su primer compromiso de la liga 2021-22, el Depor recibía a la SD Logroñés en Riazor con el objetivo de regresar a la senda del triunfo. Y parecía que sería así hasta la última acción del encuentro.

Miku hizo el 1-0 en el minuto 18 y los blanquiazules gozaron de más ocasiones para matar el duelo antes del descanso, ya que estrellaron dos balones en el palo. Sin embargo, la escuadra coruñesa se echó atrás en la segunda mitad, sobre todo en el tramo final del partido, y lo acabó pagando justo en el último suspiro.

En una jugada mal defendida por el cuadro deportivista, Ledo marcó de cabeza y rescató un punto para el bloque riojano en el minuto 94 (1-1).

Peor fortuna tuvieron los pupilos de Borja Jiménez en la séptima jornada. Los blanquiazules visitaron al Real Unión y dominaron el juego de principio a fin. Probaron puntería hasta en veinte ocasiones durante los 90 minutos, acertando con diez remates entre los tres palos, pero el portero local evitó la goleada.

Por el contrario, el equipo irundarra convirtió en gol sus dos únicos disparos en todo el encuentro (2-1).

El Depor, que había ganado sus cuatro primeros partidos de la temporada y no había encajado ni un solo tanto, encadenaba una mala racha con un solo punto de nueve posibles entre la jornada quinta y séptima y recibía cinco dianas. Esta ‘mini crisis’ hacía caer a los coruñeses hasta la cuarta plaza y se distanciaban del líder, Unionistas, en cuatro puntos.



Intratable de nuevo


Los herculinos, en lugar de arrugarse al verse en una dinámica negativa, han recuperado su juego y su solidez defensiva en los cuatro últimos compromisos, en los que han vuelto a mostrarse como un equipo intratable.

Diez puntos de doce posibles han sumado los blanquiazules con las victorias frente al San Sebastián de los Reyes (1-0), el Zamora (1-0) y uno de los principales candidatos al ascenso, la UD Logroñés (0-1); y el empate en casa de otro de los grandes de la categoría, el Racing de Santander (0-0).

Números que convierten a los coruñeses en la mejor escuadra de las cuatro últimas jornadas y que la han devuelto al liderato en solitario. 

El Depor vuelve a ser el más fuerte, tras la ‘mini crisis’