Cerca de 4.000 personas tiñeron de nuevo la ciudad en el regreso de la carrera ENKI a las calles

Momento de la salida del primer turno de 500 participantes de la carrera de ENKI | Javier Alborés
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El covid-19 obligó a que la tradicional carrera por la integración de ENKI se celebrase desde el seno de los miles de hogares que decidieron participar. Tras ese parón obligado, la cita volvió a las calles, para que unas 4.000 personas tiñeran de nuevo La Marina y O Parrote con sus coloridos disfraces.


Y es que este año, ENKI decidió recuperar la carrera presencial, con protocolos anticovid mediante, aunque las citas virtuales también se fueron sucediendo durante las pasadas semanas.


Eran 4.000 las personas que iban a participar, repartidas en ocho tandas de 500, que tendrían que recorrer los casi dos kilómetros y medio de recorrido con pruebas que proponía la organización por el entorno de La Marina y O Parrote.



La salida, a diferencia de años anteriores, contaba con un puesto previo, en el que los participantes tenían que pasar un control de temperatura antes de aventurarse a la carrera.




Bienvenida

La bienvenida de la cita la dieron la alcaldesa, Inés Rey, y la concejala de Deportes, Mónica Martínez, que aseguraban estar “emocionadas de volver ver as rúas cheas de xente”.


Ambas participaron de la carrera junto a la primera tanda de participantes, adentrándose en los 17 obstáculos que componían el recorrido.


Los participantes eran unos 4.000, pero las personas que se dejaron contagiar por el buen ambiente y se acercaron hasta los límites de la carrera fueron muchas más, que desde las barreras mostraron sus ánimos a los más pequeños que participaban en compañía de sus padres.



Pequeños y mayores iban preparados con sus mejores galas: desde chandal y peluca, hasta coloridos dragones y abejas, pasando por pulpos, leones o magos, que decidieron pasar una buena tarde por el centro de la ciudad.





Pruebas

Los hubo más prácticos, que se acercaron embutidos en un chubasquero, o incluso con paraguas, conocedores de las pruebas a las que se enfrentarían en los cerca de dos kilómetros y medio de recorrido.


Y es que, nada más tomar la salida, el cuerpo de Bomberos de A Coruña los recibía, insuflando ánimos, al tiempo que los regaban desde los camiones.


Zombies, baños de harina y de espuma, circuitos de neumáticos o tubos de sonido fueron algunas de las pruebas que los 4.000 participantes tuvieron que sortear para llegar a la meta.


El objetivo de las pruebas de la carrera de ENKI no es otro que concienciar y visibilizar la diversidad funcional y las barreras del día a día, mostrando algunas con las pruebas de la carrera, de modo que unen concienciación y diversión en un mismo paquete, tanto para mayores como para pequeños.


Durante cerca de cuatro horas, los miles de participantes se fueron turnando para realizar, disfrutar y aprender del recorrido propuesto por la organización de la carrera.


Cerca de 4.000 personas tiñeron de nuevo la ciudad en el regreso de la carrera ENKI a las calles